La historia del fútbol argentino está escrita por protagonistas que vivieron desde adentro algunos de los capítulos más gloriosos del deporte nacional. Uno de ellos es Héctor "Chocolate" Baley, campeón del mundo con la Selección Argentina en 1978 y compañero de grandes leyendas como Mario Kempes, Daniel Passarella, Ubaldo Fillol y Diego Armando Maradona.
En una extensa charla con Arriba la Radio por Radio Up, el exarquero repasó recuerdos de aquella época dorada y dejó una emotiva reflexión sobre el destino de Maradona.

Menotti, el hombre que cambió el fútbol argentino
Para Baley, gran parte del éxito de aquella generación tiene nombre y apellido: César Luis Menotti. "El Flaco era como un hermano mayor. Te daba libertad para expresarte y fue un adelantado del fútbol argentino", recordó.
Y agregó: "Cambió la historia del fútbol argentino. Le dio importancia al interior y abrió oportunidades para muchísimos jugadores".

Kempes, la gran figura del 78
Baley también destacó el papel fundamental de Mario Alberto Kempes en la conquista del Mundial. "Mario fue el Diego del 78. Fue goleador, mejor jugador y campeón del mundo", afirmó.
Incluso consideró que el reconocimiento que recibió en Argentina no estuvo a la altura de su dimensión futbolística. "Tal vez no le dimos la importancia que realmente tuvo. Fue un jugador extraordinario", aseguró.

El grupo campeón que sigue unido
A casi cinco décadas de aquella conquista, el vínculo entre los campeones permanece intacto. "Tenemos un grupo del 78 y seguimos comunicándonos. Para cumpleaños, reuniones o cualquier evento estamos siempre en contacto", contó. La amistad construida durante aquella aventura mundialista sigue siendo uno de los tesoros más valiosos que dejó el fútbol.

Diego Maradona, el recuerdo más doloroso
Pero el momento más emotivo de la entrevista llegó cuando habló de Diego Armando Maradona, con quien compartió el Mundial de España 1982.
Baley recordó al joven Diego antes de su desembarco en Europa. "Era un chico bárbaro, de barrio, de amigos, de potrero. Compartíamos muchas cosas porque a los dos nos gustaba la pesca", relató.

Sin embargo, considera que la fama mundial terminó modificando su vida para siempre. "Cuando se fue a España le cambió el mundo. Apareció el tema de la droga y por ahí no estuvo preparado para estar donde estuvo", reflexionó.
Para Baley, el gran problema fue el entorno que rodeó al astro argentino. "Diego era más importante que el Papa y que el presidente de la Nación. No tuvo la gente adecuada al lado que lo acompañara", sostuvo.
Y dejó la frase más conmovedora de toda la entrevista: "Lo más triste de todo es que murió muy solo. Muy solo, pobre Diego".

Un campeón que no olvida
Baley fue invitado al casamiento de Maradona, compartió concentraciones, entrenamientos y momentos de intimidad futbolera. Por eso sus palabras tienen un peso especial.
A la distancia, el arquero que ayudó a conquistar la primera estrella argentina conserva intactos los recuerdos de una generación histórica, pero también la tristeza por el final de uno de los mayores ídolos de todos los tiempos. "Todavía siguen usando la imagen de Diego. Y lo que siempre digo es que murió muy solo", concluyó.




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