La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este domingo una “emergencia de salud pública de importancia internacional” ante el avance de un brote de ébola provocado por la variante Bundibugyo en África central. La medida fue adoptada luego de que se confirmaran nuevos casos en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, donde las autoridades sanitarias detectaron contagios sin relación epidemiológica aparente, lo que encendió las alarmas sobre una posible propagación comunitaria.
El foco principal de preocupación se concentra en la provincia congoleña de Ituri, donde los sistemas sanitarios reportaron hasta el momento ocho casos confirmados por laboratorio, cerca de 300 sospechosos y más de 80 muertes presuntas vinculadas al brote.
La situación se agravó en las últimas horas tras registrarse en Kampala, capital de Uganda, dos nuevos contagios positivos y un fallecimiento, sin conexión directa entre los afectados. Ese dato elevó el nivel de riesgo para los organismos internacionales, que ahora monitorean la posible expansión regional del virus.
Pese a la contundencia del anuncio, la OMS aclaró que el escenario actual aún no cumple formalmente con todos los criterios legales establecidos por el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) para ser considerado una pandemia. Sin embargo, el organismo decidió activar la advertencia global como medida preventiva para acelerar la cooperación internacional.
En paralelo, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC África) manifestaron su preocupación por el intenso movimiento migratorio en las zonas afectadas y convocaron a una reunión de emergencia junto a representantes sanitarios de Estados Unidos, China y Europa para coordinar el envío de especialistas, equipamiento médico e insumos críticos.
El ébola es una enfermedad viral de alta letalidad que puede alcanzar una tasa de mortalidad de entre el 60% y el 80%. Se transmite mediante el contacto directo con fluidos corporales infectados y suele provocar síntomas severos como fiebre elevada, debilidad extrema y hemorragias internas y externas.
El último antecedente importante de ébola en la RDC había sido registrado a finales de 2025 en la provincia de Kasai. Con esta nueva declaración, la OMS busca garantizar financiamiento urgente y reforzar las barreras sanitarias para contener la expansión del virus y acelerar la distribución de tratamientos experimentales.



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