Abril arranca con incrementos en múltiples rubros que afectan directamente a los hogares argentinos. Desde el 1 de abril, entran en vigencia nuevas tarifas en el transporte público del AMBA, subas en la medicina prepaga, ajustes en los servicios de electricidad y agua, y actualizaciones en contratos de alquiler. Todo esto se da en un escenario donde las estimaciones privadas anticipan que la inflación de marzo podría ubicarse en torno al 3%.
En el transporte, el impacto será inmediato. En la provincia de Buenos Aires, el boleto mínimo de colectivo (0 a 3 km) para usuarios con SUBE registrada pasará a $873,37, lo que implica un aumento del 4,90%. En tanto, en la Ciudad de Buenos Aires el pasaje mínimo se fijará en $715,26. Sin embargo, quienes no tengan la tarjeta registrada pagarán mucho más: en territorio bonaerense, el valor base llegará a $1.388,66, con tarifas que pueden escalar hasta $1.903,85 en tramos más largos.
Los servicios públicos también reflejan ajustes. En electricidad, las distribuidoras Edenor y Edesur aplicarán nuevos cargos fijos y variables. En el caso de Edesur, un usuario residencial de altos ingresos deberá afrontar un cargo fijo de $1.393,73. Por su parte, el servicio de agua tendrá un incremento del 4%, según lo establecido por el ente regulador. Se mantendrá, no obstante, el descuento del 15% para sectores zonales bajos, que alcanza a cerca del 48% de los usuarios residenciales.
En el ámbito de la salud, las empresas de medicina prepaga aplicarán un nuevo ajuste del 2,9% en sus cuotas, en línea con la inflación de febrero. Entre las firmas que implementarán esta suba se encuentran OSDE, Galeno, Swiss Medical y Omint, mientras que el Hospital Italiano aplicará un incremento levemente menor, del 2,7%.
El mercado inmobiliario también suma presión. Los contratos de alquiler firmados bajo la Ley 27.551 que deban actualizarse en abril tendrán un aumento anual del 33,3%, determinado por el Índice de Contratos de Locación (ICL).
Por último, el escenario de los combustibles continúa siendo incierto. En la Ciudad de Buenos Aires, la nafta súper ya superó los $2.000 por litro en algunos surtidores, y su evolución dependerá en gran medida de las variaciones del precio internacional del petróleo.
En conjunto, estas subas consolidan una tendencia de aumentos mensuales que siguen golpeando el poder adquisitivo, en un contexto económico donde los ingresos corren por detrás de los precios.



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