La Universidad Nacional de Misiones (UNaM) avanza en la implementación de nuevas estrategias para abordar la salud mental de los estudiantes, en un contexto donde la situación económica comienza a impactar de manera directa en el bienestar emocional.
El secretario General de Asuntos Estudiantiles, Alexis Janssen, anticipó en el programa “Arriba la radio” de Radio Up que en las próximas semanas se inaugurará un espacio específico en el campus. “Estamos pronto a abrir un espacio de salud mental”, señaló.

La economía como factor determinante
Uno de los puntos centrales es la relación entre la situación económica y la salud mental. “La cuestión económica afecta mucho en la salud mental de los estudiantes”, afirmó Janssen, al describir las diferencias entre quienes pueden sostener su día a día sin dificultades y quienes dependen de asistencia para alimentarse o estudiar.
Este escenario genera estrés, incertidumbre y dificultades para sostener la cursada.
El deporte como herramienta de contención
Frente a este panorama, la universidad apuesta también al fortalecimiento de actividades deportivas como estrategia de integración y bienestar. “Apuntalamos este año la cuestión deportiva”, explicó el funcionario, destacando su rol para generar vínculos, aliviar tensiones y promover hábitos saludables.
El deporte, además, funciona como espacio de socialización y construcción de redes entre estudiantes.

Un sistema de becas como sostén
La política de bienestar estudiantil se apoya en un sistema de becas que incluye albergue, salud y comedor. Actualmente, la universidad cuenta con alrededor de 1000 plazas de albergue distribuidas en distintas localidades, además de programas de cobertura sanitaria para estudiantes sin obra social.
Estas herramientas buscan garantizar condiciones mínimas para que los estudiantes puedan sostener su trayectoria académica.
Un enfoque integral del bienestar
Desde la UNaM sostienen que el abordaje debe ser integral, combinando asistencia económica, acompañamiento emocional y generación de espacios de contención. En ese sentido, el nuevo espacio de salud mental se suma a una estrategia más amplia que incluye gabinetes interdisciplinarios en facultades y nuevas iniciativas en desarrollo.
En un contexto donde la presión económica atraviesa todos los niveles, la universidad busca reforzar su rol como sostén no solo académico, sino también social y emocional de los estudiantes.



//



