Este 9 de marzo se cumplen cuatro meses de la desaparición de Osvaldo Villalba, el jubilado de 75 años que fue visto por última vez en la ciudad de Oberá y cuyo paradero continúa siendo un misterio que preocupa a familiares, vecinos y a toda la comunidad.
Cuatro meses sin respuestas en el caso de Osvaldo Villalba
De acuerdo con los datos que forman parte de la investigación, la última imagen del hombre quedó registrada en una cámara de seguridad durante la madrugada del 9 de noviembre de 2025.
En el video se lo observa caminando con dirección a su vivienda en el barrio El Progreso, alrededor de las 5.40 de la mañana, vistiendo un saco blanco y desplazándose sin aparentes dificultades. Ese registro constituye hasta el momento la última evidencia concreta sobre su paradero.

Horas antes, Osvaldo Villalba había salido junto a un conocido hacia una bailanta ubicada en la localidad de Guaraní. Según los testimonios recabados, el hombre no logró ingresar al lugar porque se encontraba bajo los efectos del alcohol. Permaneció un tiempo sentado en el exterior del local y luego decidió retirarse caminando solo.
Uno de los aspectos que generó mayor incertidumbre en el caso fue el hallazgo de su billetera con documentación y tarjetas dentro de su casa. Además, Villalba no contaba con teléfono celular, lo que dificultó aún más las tareas de rastreo y reconstrucción de sus movimientos posteriores.
En el marco de la causa, la Policía tomó declaración a varias personas que estuvieron con él antes de su desaparición, entre ellas dos hermanos vinculados a su entorno cercano. Sin embargo, hasta el momento los testimonios no aportaron información concluyente que permita esclarecer qué ocurrió con el jubilado.

Familiares y allegados aseguran que Villalba mantenía una vida tranquila, era muy querido por sus vecinos y solía realizar trabajos ocasionales para complementar sus ingresos. También remarcaron que gozaba de buen estado de salud general y que solo tomaba medicación para controlar la presión arterial.
Durante estos meses se realizaron distintos rastrillajes en sectores de la zona, aunque ninguno arrojó resultados positivos. Mientras tanto, la causa continúa abierta y sin pistas firmes.

A cuatro meses de su desaparición, el pedido de información sigue vigente. La familia y la comunidad de Oberá mantienen viva la esperanza de que cualquier dato pueda ayudar a reconstruir qué ocurrió con Osvaldo Villalba y dar finalmente con su paradero.



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