La escalada de tensiones en Medio Oriente comenzó a generar efectos directos en la logística del comercio internacional y ya impacta en las exportaciones de productos de Misiones. Así lo explicó el empresario del sector tealero Jhonny Klimiuk durante una entrevista en el programa “Realidad Mixta”, por Radio Up.
El referente del sector exportador explicó que las compañías navieras adoptaron medidas preventivas ante el contexto geopolítico, lo que ya afecta las reservas para envíos hacia distintos destinos internacionales. “Suspendieron hasta nuevo aviso las tomas de reserva y están esperando ver cómo sigue”, afirmó.
Según detalló, la situación genera demoras en la llegada de la mercadería y también incrementos en los costos de transporte, un factor clave para la competitividad de las economías regionales.

Cambios en rutas marítimas y aumento de costos
Klimiuk explicó que el conflicto y las decisiones tomadas por distintas navieras ya provocaron cambios logísticos que repercuten en toda la cadena exportadora.
Algunas compañías modificaron sus rutas marítimas mientras que otras directamente dejaron de aceptar reservas temporariamente. “Algunas navieras cambiaron de rutas y otras directamente ya tomaron la decisión de no tomar reservas hasta nuevo aviso”, señaló.
Estas modificaciones no sólo generan incertidumbre para los exportadores, sino también mayores tiempos de tránsito de la mercadería y costos logísticos más altos. “Eso hace que demore más la mercadería en llegar y también tengan incrementos en los costos de fletes”, explicó.
El empresario indicó que el transporte marítimo es un eslabón central para el comercio exterior de productos misioneros, por lo que cualquier alteración en ese sistema impacta directamente en la actividad.

El mercado de Estados Unidos y el peso del té misionero
El té es uno de los principales productos exportables de Misiones y tiene como destino dominante al mercado estadounidense. Según explicó Klimiuk, alrededor del 70% de la producción se dirige a Estados Unidos.
Aunque en ese destino no hubo suspensión de envíos, sí se anticiparon aumentos en los costos de transporte. “Particularmente el té hoy el 70% de la producción va hacia Estados Unidos”, indicó.
El empresario agregó que las compañías navieras ya anunciaron incrementos en los fletes a partir de abril, en parte vinculados al aumento del precio del petróleo y a los efectos de la tensión internacional. “Ya anunciaron un incremento a partir de abril en el costo del flete en virtud de lo que está aconteciendo por el tema del petróleo”, explicó.
Este escenario obliga a las empresas exportadoras a recalcular costos y márgenes en un mercado internacional altamente competitivo.

Planificación anual y riesgos para las empresas
Klimiuk explicó que las exportaciones del sector se organizan con mucha anticipación. Los contratos y las proyecciones de envíos suelen cerrarse hacia fin de año, lo que permite planificar la logística y las reservas de transporte durante todo el período siguiente. “Los contratos anuales se cierran normalmente en diciembre y uno va tomando toda la proyección de envíos”, señaló.
Esa planificación incluye la reserva de contenedores, los espacios en los buques y el calendario de entrega de la mercadería. Por eso, cualquier interrupción inesperada genera problemas en la cadena financiera y operativa. “Que te corte de golpe un mes de suspensión en las reservas trae un atraso”, explicó.
El empresario también remarcó que la demora en los envíos afecta directamente el flujo de divisas que esperan las empresas exportadoras. “Las empresas cuentan con la proyección financiera del ingreso de esas divisas y si se frena un mes trae consecuencias inmediatas”, sostuvo.
Impacto mayor en el mercado de la yerba mate
Aunque el conflicto afecta al comercio exterior en general, Klimiuk advirtió que el sector yerbatero podría enfrentar mayores dificultades debido a la importancia de los mercados de Medio Oriente.
El empresario explicó que Siria es uno de los principales compradores de yerba mate a nivel mundial, por lo que las interrupciones logísticas hacia esa región generan mayor preocupación. “Hoy la suspensión de envíos trae consecuencias a las empresas que están exportando a ese destino de Medio Oriente porque empieza a frenarse un poco”, indicó.
Según explicó, los tiempos de tránsito marítimo hacia esa región suelen oscilar entre 40 y 50 días, dependiendo de las rutas y los buques disponibles.
Incertidumbre para las economías regionales
El empresario consideró que el escenario internacional agrega una nueva dificultad para sectores productivos que ya venían atravesando un contexto complejo. “Esperemos que esto sea una solución a corto plazo y que no se extienda porque va a traer muchas consecuencias”, advirtió.
Klimiuk sostuvo que el impacto del conflicto demuestra cómo los acontecimientos internacionales repercuten directamente en las economías regionales argentinas. “Este conflicto trae consecuencias inmediatas, imagínese que llega hasta la Argentina”, concluyó.
En ese marco, el sector exportador espera que la situación internacional se estabilice para evitar mayores dificultades en la logística del comercio exterior y garantizar la continuidad de las exportaciones que sostienen buena parte de la actividad productiva en Misiones.



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