Gabriela Gómez, asesora de imagen, pasó por Radio UP y explicó cómo la elección de la ropa y los colores refleja nuestro estado de ánimo, e incluso puede ayudar a sanar emociones. Según la especialista, aunque muchos creen que se visten con lo primero que encuentran, en realidad el inconsciente busca el color que necesita en ese momento.
"Uno está buscando el color que está necesitando, entonces se pone lo que la emoción que tiene que trabajar para ir sanando", sostuvo Gómez. Aseguró que a través de los colores se puede estimular y ayudar a sanar distintas emociones, algo que mucha gente desconoce.
El negro: protección o liderazgo
La especialista explicó los dos lados del negro, un color muy usado por los adolescentes. "Tiene que ver con que me estoy protegiendo de algo, no quiero que nadie influya en mi vida y quiero pasar desapercibido", señaló. En su lado negativo, quien se viste de negro en exceso puede tender a la depresión.
Pero también tiene una cara positiva. "Es el color de los líderes, de la elegancia, de la seguridad", afirmó Gómez. En una empresa, quien está al mando suele vestir de negro, porque tiene gente que trabaja para él.
Los colores que llaman la atención
Hay cuatro colores que tienen un poder especial, según la asesora. "El rojo, el naranja, el amarillo y el violeta son colores que cuesta ponérselos, pero la persona que se lo pone tiene mucha personalidad porque quiere ser vista", explicó.
El amarillo mereció una mención especial. "Es el primer color que detecta el cerebro", dijo Gómez. Por eso está en todas las señales de tránsito, como advertencia. "Es mírenme, acá estoy, es presencia, es entrar a una habitación y que todos se den vuelta a verte", resumió.
Gómez recomendó separar los colores en tres grandes grupos para entenderlos. Los cálidos (rojo, naranja, amarillo) ayudan a tener vitalidad, energía y a tomar decisiones. "El rojo sobre todo", aclaró. El naranja impulsa la sociabilidad y el amarillo ayuda a mostrar quién es uno realmente.
El verde es el color del equilibrio, el que une los cálidos y los fríos. "Está relacionado con el corazón", explicó. Su lado positivo habla de amor incondicional, el negativo de envidia y resentimiento. Los fríos, en tanto, ayudan a relajarse. "Si uno está estresado, enojado, el azul o el violeta bajan", aseguró.
El blanco: y los colores comodines
El blanco mereció un análisis aparte. "Hace que las habitaciones parezcan más amplias, da mucha luz", describió. En su lado positivo representa pureza e inocencia. Pero el negativo tiene que ver con el orden extremo, la disciplina y el control. "Es ser muy crítico con uno mismo", explicó.
"El blanco tiene todos los colores juntos, por eso es la luz pura", agregó la especialista.
Gómez identificó los "colores comodines", esos clásicos que nunca fallan. "Son los aburridos, podría decirse: marrón, beige, verde botella, blanco, gris y negro", enumeró. Sobre las tendencias, explicó que la gente suele seguir a las masas. "Por ahí la gente sigue más la moda que su propia personalidad. Hay que tener personalidad para ponerse algo por fuera de las masas", reflexionó.
La importancia del tono correcto y el secreto del rosa
Un punto clave de la asesoría de imagen es elegir el tono adecuado para cada persona. "Todo lo que te pongas de la cintura para arriba genera luz en tu cara", explicó. Si el color no es el indicado, puede hacer ver más enfermo, más viejo o más cansado. En cambio, el tono correcto ilumina y rejuvenece.
Eso depende de si la persona es "cálida" o "fría", según su color de piel, ojos y cabello, algo que se determina con las cuatro estaciones del año.
Sobre el rosa, Gómez dijo que al igual que el verde, habla de amor incondicional. "Es el amor que tiene una mamá por un hijo, el que no cambia, el que aguanta", describió. Su lado negativo representa fragilidad y cuidado. "Hay que tener cuidado, hay que ir a contener", explicó. También lo asoció a la dulzura.
Lo que la historia y la cultura determinan
La asesora recordó que los colores también son culturales y cambian con el tiempo. "En las primeras guerras, la mujer se vestía de azul y el hombre de rojo, porque iba al campo de batalla y terminaba ensangrentado", ejemplificó. Después pasó a que los varones usaran azul y las niñas rosa. Hoy, cuando no se quiere determinar el sexo del bebé, se regala blanco o amarillo.
También habló de los códigos según la ocasión. "En protocolo ceremonial, ponerse muchos colores es sinónimo de vulgaridad. Lo elegante son tonos más neutros", aseguró.
Zapatillas, remeras y cuerpos
Consultada sobre si los colores adelgazan, fue clara. "Los colores claros te van a evidenciar tu cuerpo, siempre. Pero no es que te pones negro y adelgazás. Depende del estilo de la ropa", aclaró. Un buen diseñador puede potenciar la figura con cualquier color.
Sobre la moda oversize, opinó que "está buena, pero para adolescentes". Y sobre si la remera va adentro o afuera, fue tajante. "Esto sí tiene que ver con la edad. No es lo mismo una persona que pase los 40 que use la remera afuera", cerró.



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