El presidente Javier Milei presentó este jueves ante la Cámara de Diputados de la Nación un proyecto de ley sobre financiamiento universitario que incluye una recomposición salarial para docentes y no docentes, así como mecanismos de actualización de partidas presupuestarias según la inflación. La iniciativa, que será tratada al inicio de las sesiones ordinarias, el 1 de marzo, constituye la primera ley propia del Gobierno nacional sobre educación superior, luego de que los intentos previos de la oposición en 2024 y 2025 fueran vetados o no implementados, incluso tras la ratificación parlamentaria.
Contexto y antecedentes
En los últimos años, la educación universitaria ha sido objeto de debates intensos en el Congreso. Las leyes promovidas por la oposición en 2024 y 2025 buscaban actualizar el financiamiento universitario y mejorar los salarios docentes, pero fueron parcialmente vetadas por el Ejecutivo. La segunda de estas leyes incluso fue ratificada por ambas cámaras, pero el Gobierno nacional no la implementó. Con este proyecto, Milei busca consolidar una política propia de financiamiento universitario y establecer reglas claras para la recomposición salarial y las paritarias.
Según el mensaje oficial enviado al Congreso, el objetivo principal es armonizar las necesidades de financiamiento de las universidades nacionales con el Presupuesto nacional 2026, asegurando la protección y sostenimiento de la educación pública universitaria en todo el territorio argentino.

Ejes centrales del proyecto de ley
El proyecto de ley, compuesto por seis artículos, plantea varios aspectos fundamentales para el sistema universitario argentino:
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Actualización automática por inflación
El artículo 3 establece que los gastos de funcionamiento de las universidades se actualizarán automáticamente si la inflación anual supera el 14,3%, cifra utilizada como promedio para el Presupuesto 2026. Esta actualización alcanza no solo a la infraestructura y equipamiento, sino también a hospitales universitarios, ciencia y técnica, y el Programa 26, que concentra la mayor parte de los recursos públicos para educación superior. -
Refuerzo al sistema de salud universitario
El artículo 4 asigna $80.072 millones específicamente para el sistema de salud universitario, garantizando la operación y modernización de hospitales vinculados a universidades nacionales, asegurando así la calidad de la formación médica y la atención sanitaria. -
Recomposición salarial y paritarias obligatorias
El artículo 5 establece un incremento salarial para docentes y no docentes en tres tramos del 4,1% (marzo, julio y septiembre), sumando un total de 12,3% anual sobre los básicos vigentes al 31 de diciembre de 2026. Además, introduce un mecanismo de paritarias obligatorias, que deben convocarse al mes de sancionada la ley y reunirse cada tres meses como máximo, asegurando una actualización periódica y formalizada de salarios. -
Fuentes de financiamiento claras
A diferencia de la Ley 27.795, esta iniciativa prevé expresamente las fuentes de los recursos a utilizar para su implementación, cumpliendo con un requisito esencial para garantizar la sostenibilidad económica del sistema universitario. -
Becas estratégicas y acceso inclusivo
El proyecto asegura la educación universitaria gratuita mediante un incremento en los programas de becas estratégicas, priorizando a los sectores socialmente más desfavorecidos. Busca fortalecer la permanencia, promoción y egreso de los estudiantes, promoviendo así la equidad en el acceso a la educación superior. -
Ampliación de la oferta académica y extensión universitaria
Se propone ampliar la oferta de carreras universitarias y preuniversitarias, priorizando áreas estratégicas para el desarrollo nacional y regiones con vacancia territorial. Además, promueve la función de extensión universitaria, reforzando la relación entre universidades y comunidades locales y consolidando la participación social en proyectos educativos, culturales y científicos.
Implicancias políticas y educativas
El proyecto no solo tiene impacto económico, sino también político y educativo. La iniciativa de Milei busca establecer un marco regulatorio estable que evite las controversias por vetos o falta de implementación de leyes anteriores. La recomposición salarial y las paritarias periódicas apuntan a generar un clima de estabilidad laboral para docentes y no docentes, mientras que la actualización automática por inflación protege a las universidades de recortes presupuestarios.
Al mismo tiempo, el fortalecimiento de hospitales universitarios, infraestructura educativa y programas de becas apunta a mejorar la calidad de la educación superior y la equidad en el acceso a la universidad pública, respondiendo a demandas históricas del sector educativo y de la sociedad civil.

Próximos pasos legislativos
Aunque el proyecto fue enviado durante sesiones extraordinarias y agregado al temario, no será tratado en lo que resta del período extraordinario, quedando pendiente para las sesiones ordinarias que comienzan el 1 de marzo de 2026. Según Parlamentario.com, se espera que el debate en el Congreso se centre en:
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La viabilidad financiera de las universidades.
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La recomposición salarial y las paritarias periódicas.
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La implementación efectiva de programas de becas y extensión universitaria.
ANSES fijó el haber mínimo jubilatorio en $369.600 desde marzo de 2026 https://t.co/EDB2EPc0ws
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