El fútbol de la capital misionera calienta motores para un 2026 de cambios estructurales. En una entrevista exclusiva con Radio Up, Marcelo Dei Castelli, presidente de la Liga Posadeña de Fútbol (LPF), brindó detalles sobre la organización del próximo torneo y las fechas que se barajan para el puntapié inicial.
La intención de la dirigencia es clara: comenzar cuanto antes, aunque el calendario depende estrictamente de la logística arbitral. Según explicó Dei Castelli, la fecha tentativa para el arranque es el fin de semana del 6 y 7 de marzo.
“Queremos que la pelota comience a rodar en marzo, pero si no arrancamos en esa fecha, ya deberíamos pasar para el fin de semana del 20 o 21”, aclaró el dirigente. Esta demora potencial se debe a que el fin de semana intermedio los colegiados tienen pruebas de evoluciones, lo que dejaría a la liga sin personal suficiente para cubrir la enorme demanda de partidos.

Clubes en pretemporada para el inicio de la Liga
En cuanto a la preparación de las instituciones, el titular de la LPF confirmó que los clubes ya se encuentran en plena pretemporada. El movimiento en las oficinas también es intenso, tras la reciente primera reunión de delegados donde se sentaron las bases del año deportivo.
Durante dicho encuentro, se avanzó en la definición del reglamento, el sistema de disputa y los criterios para los ascensos y descensos. “Estamos muy avanzados y seguramente la semana que viene estaremos con todo listo para empezar la competencia”, aseguró Marcelo Dei Castelli.
Uno de los puntos más destacados de la gestión de Dei Castelli es el volumen de la competencia. La Liga Posadeña está compuesta actualmente por 36 clubes que provienen de nueve localidades de la provincia, consolidándose como una de las más grandes de la región.
El alcance del torneo es masivo: cerca de 500 equipos participan bajo la órbita de la liga. Esto incluye las divisiones de Primera División, Reservas, divisiones Infantiles, fútbol Femenino y Futsal, conformando un ecosistema deportivo sin precedentes.

La logística para coordinar este volumen de deportistas es el mayor desafío de la LPF. Según detalló su presidente, se programan cerca de 250 partidos por fin de semana, una cifra que exige una organización milimétrica para garantizar la seguridad y el orden.
Para este año, la gran novedad es la implementación de un sistema de tres categorías. Esta estructura estará conformada por una Superliga, una categoría Intermedia y una Primera B, diseñada para fomentar una competencia más equitativa entre los clubes.
“Buscamos que se nivelen las competencias”, explicó el dirigente en Radio Up. El objetivo de esta reestructuración es que cada club pueda competir según su capacidad actual, permitiendo que quienes deseen crecer lo hagan de manera sostenida y con incentivos claros.
Finalmente, Marcelo Dei Castelli se mostró optimista respecto al futuro del fútbol posadeño. Con el reglamento casi definido y los clubes ansiosos por salir a la cancha, solo resta esperar la confirmación oficial para que la pelota vuelva a rodar en Misiones.
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