A ocho años de la desaparición de Candela Correas de Melo, vista por última vez el 3 de febrero de 2018 en San Vicente cuando tenía 15 años y cursaba un embarazo, su familia volvió a exigir que la causa pase al fuero federal y que se modifique la carátula penal. El reclamo apunta a que el expediente deje de tramitarse como privación ilegítima de la libertad y sea investigado como desaparición forzada o trata de personas.
“La causa está parada, yo quería que el Juzgado penal de San Vicente lo pase al Juzgado Federal. Pero para eso, el juez se tiene que declarar incompetente a la causa”, explicó Pablo Correas de Melo con notable malestar.
En ese sentido, insistió en que la actual calificación judicial impide que el expediente avance hacia la órbita federal. “La carátula está como privación ilegítima de la libertad. Y para que pase al juzgado federal tiene que estar como desaparición forzosa o trata de personas”, resumió. En ese mar de respuestas sin resolver, manifestó su preocupación por los plazos procesales: “Yo le expliqué al secretario hoy (martes) que ya hacen 8 años de la desaparición de Candela, y con 10 años la causa va a caducar. Esa es la preocupación que tengo”, confió.

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Correas de Melo también cuestionó los argumentos del juzgado local, que según relató, considera que no existen pruebas suficientes para encuadrar el caso en delitos de competencia federal. “Ellos el argumento que me dan es que el juzgado federal no tiene ni una prueba para tomar como trata de persona, pero de ahí yo le digo, ‘¿Y cómo quedará la causa si ustedes no hacen nada?’”, cuestionó. Y agregó: “Uno le tira la bolita al otro. Hace 8 años que la causa está estancada, hay que investigar más. El que mueve mucho soy yo por todos lados”, defendió en charla con El Territorio.
Pasaron los años, y con ellos muchas pruebas y líneas de investigación, aunque ninguna con avances concretos. Así lo describió Pablo, quien recordó que tiempo atrás se investigó la posibilidad de que la joven hubiese estado en una propiedad de esa localidad, hipótesis que no arrojó resultados. “Eso está todo en el juzgado, pero se investigó a través del juzgado, pero no salió nada. No hubo ni una conclusión ni un dato nuevo. Tampoco la justicia siguió investigando cosas”, afirmó.

Piden que ex novio de la joven sea indagado
En paralelo, Correas confirmó que solicitó que vuelva a ser indagado Carlos Da Silva, quien era pareja de Candela al momento de su desaparición y fue señalado como sospechoso en los primeros tramos de la investigación. Según indicó, también pidió que se cite a declarar a familiares del joven.
“Yo pedí directamente al juez (Gerardo) Casco que lo llamen devuelta a declarar, que declare el padrastro de él, para ver si todas las declaraciones coinciden con las de antes, porque también sigue siendo sospechoso. Porque Candela no aparece y hasta que ella no aparezca todos los que fueron sospechosos tienen que seguir siéndolo”, sostuvo.
El pedido de justicia y de respuestas está más vigente que nunca, y eso se hace notar en la historia de lucha y en la voz de Pablo. “Quiero saber qué es lo que pasó con mi hija: si está viva, si está muerta, si está en otro país o si está en Argentina o si está bien, si está mal. Yo como padre necesito saber, porque pasan los años y esto cada vez se está poniendo peor”, lamentó.
Pese al paso del tiempo, Correas aseguró que mantiene la esperanza de encontrarla. “Yo tengo la esperanza, o como quien dice, una corazonada, de que mi hija sigue estando viva. Pero, como no aparece y no se sabe nada, lo único que uno llega a presumir que puede ser que esté en una red de trata de personas. Por eso me gustaría que el juzgado federal intervenga a la causa”, subrayó.
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