A días del inicio del tratamiento de la reforma laboral en el Senado, el presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas (ALAL), Matías Cremonte, visitó Posadas y brindó una charla en la sede de ATE Misiones, donde cuestionó duramente el proyecto del Gobierno Nacional y alertó sobre el impacto que tendrá en las condiciones de vida y de trabajo de millones de argentinos.
En diálogo con Radio Up, Cremonte explicó que su recorrida por distintas provincias tiene como objetivo informar y generar conciencia sobre el contenido real de la iniciativa.
“Estamos haciendo una serie de charlas en distintas provincias. Hoy empezamos acá en Posadas porque estamos a las puertas de que comience el tratamiento de la reforma laboral en el Senado dentro de pocos días”, señaló el además Asesor de ATE Nacional, CLATE, Aceiteros, FOCRA y UOM.

“El propio Gobierno reconoce que es una reforma regresiva”
El abogado laboralista sostuvo que el proyecto implica una pérdida directa de derechos y que el Ejecutivo lo presenta con argumentos engañosos. “El gobierno presenta el proyecto reconociendo que es regresivo. ¿Qué significa esto? Que se van a perder derechos: si tenías derecho a trabajar un tiempo, vas a tener que trabajar más; si tenías derecho a una indemnización por despido, vas a tener una indemnización menor. Y así con cada uno de los derechos”, afirmó Cremonte.
Según explicó, el oficialismo intenta justificar esos recortes asegurando que así se generará empleo registrado, algo que consideró falso. “Nunca en la historia de nuestro país ni en ningún país del mundo una legislación laboral fue la responsable de que crezca el empleo o la economía. Eso depende de la política económica”, remarcó.

Crisis productiva y despidos: “No es culpa de la ley laboral”
Cremonte vinculó la actual destrucción de empleo con decisiones económicas del Gobierno Nacional. “Hoy las empresas están cerrando, crecen los despidos, los pequeños empresarios se quejan de la caída de ventas y eso no tiene que ver con la legislación laboral. Tiene que ver con la apertura indiscriminada de importaciones, con la caída del consumo porque bajaron los salarios y los ingresos, y con que no hay políticas tributarias ni crediticias para las empresas ni para la producción”, explicó.
En ese marco, sostuvo que la reforma laboral solo profundizará el deterioro social: “Se está destruyendo el entramado productivo y el empleo, y con esa excusa plantean una reforma laboral que solo va a beneficiar a los empleadores y va a perjudicar las condiciones de vida y de trabajo de la mayoría de la población, que son las personas que trabajan”, advirtió Cremonte.
Convocatoria a movilizarse y críticas a los gobernadores
El titular de ALAL celebró que sindicatos y centrales obreras estén organizando movilizaciones para el día del debate parlamentario. “Por suerte muchos sindicatos ya están planteando movilizarse al Congreso para decirle a diputados y senadores que quienes representan a los trabajadores están en contra de esta reforma”, expresó.
También cuestionó el rol de los gobernadores en las negociaciones con la Casa Rosada. “No pueden cambiar el voto de sus senadores por 100 metros de ruta o una obra pública. Es como si los sindicalistas se pusieran a negociar la coparticipación federal. Quienes tienen que estar en la mesa para discutir una reforma laboral son los propios trabajadores a través de sus organizaciones”, sostuvo Cremonte.

“La llaman modernización, pero es un retroceso al siglo XIX”
Uno de los puntos más duros de su exposición estuvo dirigido al concepto de “modernización laboral” que impulsa el Gobierno. “No tiene nada de modernización. Es un retroceso absoluto, un regreso al siglo XIX”, afirmó.
Detalló que se mantiene la jornada semanal de 48 horas y se introduce un banco de horas que elimina el pago de horas extras y el derecho al descanso. “El empleador va a poder decirte hoy trabajás 12 horas y mañana menos, pero nunca más vas a cobrar horas extras. Ya no va a haber una ley pensando en la dignidad de la persona que trabaja”, advirtió.
Además, recordó que mientras el mundo debate reducir la jornada laboral, en Argentina se avanza en sentido contrario. “El mundo discute cómo bajar las horas de trabajo y acá las estamos ampliando. Incluso se deroga la ley de teletrabajo, que es la más moderna que tiene el país. ¿Qué tiene esto de modernización? Nada”, concluyó Matías Cremonte.



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