La Policía Civil de Santa Catarina avanza en la investigación por la muerte de Orelha, un perro comunitario de aproximadamente 10 años que fue brutalmente atacado en Praia Brava, una de las zonas más exclusivas de Florianópolis, Brasil.
Caso Orelha: la Policía investiga coacción y maltrato animal en Praia Brava
Además de los cuatro adolescentes sospechosos de maltrato animal, las autoridades identificaron a tres adultos presuntamente involucrados en delitos de coacción durante el proceso judicial.

Este lunes 26 de enero, se llevaron adelante tres órdenes de allanamiento y secuestro en domicilios vinculados a los adultos investigados y a los tutores legales de los adolescentes. Durante el operativo se incautaron teléfonos celulares y dispositivos electrónicos, que serán sometidos a peritajes, además de una cantidad de droga. Según la Policía, no se halló el arma que habría sido utilizada para amenazar a un testigo.
El delito que se investiga en relación a los adultos es el de coacción en el curso del proceso, tipificado en el artículo 344 del Código Penal brasileño, que sanciona el uso de violencia o amenazas para interferir en investigaciones judiciales, policiales o administrativas.

Uno de los puntos bajo análisis es una denuncia que involucra a un policía civil, padre de uno de los adolescentes, quien habría intimidado a un testigo. No obstante, el delegado a cargo del caso, Mardjoli Valcareggi, aclaró que la acusación está siendo investigada y negó, por el momento, la participación directa de un agente policial en el ataque al animal.
De acuerdo con el delegado general de la Policía Civil, Ulisses Gabriel, hay indicios claros de que los cuatro adolescentes perpetraron las agresiones contra Orelha, mientras que los tres adultos habrían actuado para entorpecer el proceso judicial. Dos de los adolescentes se encuentran actualmente en Florianópolis y fueron objetivo del operativo, mientras que los otros dos están en Estados Unidos en un viaje previamente planificado.
Un perro querido por toda la comunidad
Orelha era un perro comunitario, dócil y anciano, que formaba parte de la vida cotidiana de Praia Brava. Vivía en una de las tres casitas destinadas a perros callejeros del barrio y era cuidado de manera espontánea por los vecinos, quienes le brindaban alimento, atención y afecto.
El caso salió a la luz el pasado 16 de enero, cuando vecinos denunciaron su desaparición. Días después, una de las personas que lo cuidaba lo encontró gravemente herido y agonizando. Fue trasladado de urgencia a una clínica veterinaria, pero debido a la gravedad de las lesiones, los profesionales decidieron practicarle la eutanasia.

La muerte de Orelha generó una fuerte conmoción social, con manifestaciones, reclamos de justicia y expresiones de repudio que trascendieron el ámbito local, atrayendo incluso la atención de figuras públicas. La Asociación de Vecinos de Praia Brava destacó en un comunicado el valor simbólico del animal, al que definieron como un emblema de la convivencia comunitaria y el cuidado colectivo.
El Ministerio Público de Santa Catarina informó que acompaña de cerca el avance de la investigación, mientras la comunidad exige sanciones ejemplares por el maltrato animal y por cualquier intento de encubrimiento o intimidación.



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