La tormenta invernal Fern provocó una de las emergencias climáticas más graves de los últimos años en Estados Unidos, con un saldo provisorio de al menos once personas fallecidas, apagones masivos, miles de vuelos cancelados y un fuerte impacto en la infraestructura energética y vial del país.
Las autoridades confirmaron muertes asociadas al frío extremo en distintos estados: tres en Texas, dos en Luisiana y cinco en Nueva York, mientras que otras jurisdicciones continuaban evaluando consecuencias indirectas del temporal. Meteorólogos del Servicio Nacional de Meteorología (NWS) calificaron el fenómeno como uno de los episodios invernales más intensos de las últimas décadas, con acumulaciones de nieve y hielo de características “potencialmente catastróficas”.
Apagones masivos y crisis energética en Texas
Uno de los focos más críticos se registró en Texas, donde el descenso extremo de las temperaturas puso en jaque al sistema energético. Ante el riesgo de un colapso mayor, el Departamento de Energía de Estados Unidos ordenó al operador de la red eléctrica que activara generación de respaldo en centros de datos y grandes consumidores, con el objetivo de evitar nuevos apagones. Pese a estas medidas, el impacto se extendió a nivel nacional: el domingo se contabilizó cerca de un millón de usuarios sin suministro eléctrico, según el sitio PowerOutage.us, con el sur del país como una de las regiones más afectadas por la acumulación de hielo.
Con el avance de la tormenta hacia el noreste, los cortes de energía y las condiciones peligrosas se expandieron hacia la región del Atlántico medio, afectando áreas densamente pobladas como Nueva York, Boston y Filadelfia. Los meteorólogos advirtieron que las nevadas alcanzaron picos de hasta tres pulgadas por hora, una intensidad que volvió casi imposible la limpieza inmediata de rutas y autopistas, generando visibilidad nula y alto riesgo de accidentes.

Caos aéreo: miles de vuelos cancelados
El sistema de transporte aéreo sufrió un impacto sin precedentes recientes. La tormenta Fern provocó más de 11.000 cancelaciones y 17.000 demoras, convirtiéndose en el evento con mayor cantidad de vuelos suspendidos desde la pandemia de covid-19. Aeropuertos clave como O’Hare (Chicago) y los principales terminales del área de Nueva York debieron suspender la mayor parte de sus operaciones ante la imposibilidad de descongelar aeronaves con rapidez.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, reconoció la magnitud del problema y anticipó que las complicaciones podrían extenderse varios días. “Esperamos que mejore, pero las aerolíneas están lidiando con un retraso masivo. Hay que trabajar para sostener la estructura de vuelos en los próximos días”, afirmó. Para el lunes, se proyectaron al menos 2.600 cancelaciones adicionales.
En paralelo, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y las autoridades estatales emitieron recomendaciones estrictas a la población: evitar desplazamientos salvo emergencias, mantener reservas de agua y alimentos, y prepararse para posibles apagones prolongados. Si bien se espera una mejora gradual de las condiciones climáticas hacia mediados de semana, las temperaturas bajo cero persistirán, manteniendo el riesgo de congelamiento en calles, rutas y zonas urbanas.
LEE TAMBIÉN: Bessent elogió a Milei: “Pasa de ser un gran pensador a un político de gran nivel”
Rayo en Brasilia deja 30 heridos durante marcha a favor de Bolsonaro https://t.co/TmVIpFNf6V
— Radio Up 95.5 (@radioup955) January 25, 2026



//



