Cinco adultos mayores fueron hallados alojados en condiciones precarias dentro de un “supuesto geriátrico” que funcionaba de manera irregular en el barrio San Isidro, en Posadas. El operativo se inició tras un pedido policial y derivó en la clausura del lugar y la reubicación de los residentes, según relató Sebastián Báez, coordinador de la Dirección del Adulto Mayor del Ministerio de Salud Pública de Misiones, en declaraciones a Radio Up.
“Nos acercamos al lugar el día lunes 19 de enero, a las 17 horas aproximadamente”, explicó Báez. La intervención se activó a partir de una llamada de la comisaría 15ª y por pedido judicial. “Nos pidieron que nos acerquemos al lugar por el tema de este supuesto geriátrico que está funcionando en el barrio San Isidro”, precisó.

Un lugar “muy feo, muy precario”: “el nombre geriátrico le queda grande”
Báez describió con dureza el escenario que encontró el equipo al ingresar al domicilio. “Nos encontramos con un hogar… no sé cómo decirte si es el geriátrico. Realmente el nombre es grande para llamarlo porque realmente era muy feo, muy precario el lugar donde estaban estos adultos mayores”, aseguró.
Según detalló, dentro del inmueble había cinco adultos mayores, todos de sexo masculino, bajo el cuidado de una persona cuidadora. Además, en el predio se encontraban “tres o cuatro chicas” que, de acuerdo con lo relatado, estaban “de visita” y eran amigas de la hija de la propietaria del inmueble.
“El lugar estaba alquilado”, sostuvo Báez, y añadió un dato que generó atención durante el procedimiento: “Había una puerta clausurada y una ventana clausurada en la cual daba a una pieza… de la hija de la propietaria del inmueble”.
Sobre esas visitantes, explicó que personal policial les pidió retirarse: “El comisario y los policías… le pidieron automáticamente que si no eran familiares de los adultos mayores, que se retiren”.

Quién estaba a cargo: “un enfermero” y una joven que “se hacía pasar por encargada”
En su reconstrucción, Báez indicó que el lugar era “vigilado” por un enfermero que se presentaba como director del supuesto geriátrico. “Estaba vigilado por un enfermero en el cual funcionaba como era director del supuesto geriátrico”, contó a Radio Up.
Sin embargo, al momento de la inspección, ese responsable no se presentó: “Se intentó contactar con el director, el cual no se hizo presente”.
En cambio, apareció otra persona: “Le apareció una chica que nos hacía pasar por la encargada del geriátrico, cuidadora domiciliaria también”.
Cómo estaban los 5 adultos mayores: “lúcidos”, “charlando”, pero cenaban “una torta frita”
Consultado por el estado de salud de los residentes, Báez afirmó que, en general, estaban estables y respondían al examen médico. “Los adultos mayores… estaban bien. Estaban lúcidos, estaban charlando, conversando”, explicó Báez.
Detalló además la intervención de profesionales que se acercaron al lugar: “Se acercó la policía científica, el médico policial también… la doctora le hizo un control al adulto mayor y… lo encontramos en buenas condiciones, los abuelos respondieron”.
Pero un dato puntual generó impacto por lo simbólico y por lo que revela del nivel de precariedad: “Estaban por cenar… estaban comiendo una torta frita, esa era la cena. Esa era la cena”.

Del procedimiento a la clausura: por qué no cerraron el lunes y volvieron el martes
Báez explicó que el lunes 19 se realizó el primer abordaje y las actuaciones iniciales, pero que el cierre formal requería la presencia del municipio. “No pudimos cerrar ese día porque contamos con el acompañamiento de la municipalidad de Posadas, que es la que habilita la habilitación comercial”, relató a Radio Up.
Por eso, coordinaron un segundo operativo: “Nos pusimos de acuerdo con ellos de presentarnos nuevamente el día martes 20, a las 9 de la mañana”.
El martes, el procedimiento se completó con la Municipalidad y la Policía, y se formalizó el acta de clausura: “Nos volvimos a acercar… con la municipalidad… y estuvimos adaptando, preparando el acta de clausura”.
Reubicación: tres fueron retirados por familiares y dos quedaron a cargo del Estado
Uno de los puntos centrales fue la salida de los adultos mayores del lugar. Báez explicó que no podían clausurar sin asegurar primero la reubicación. “Nosotros no podíamos cerrar el lugar porque teníamos que primero reubicar a esos adultos mayores”, indicó.
Al pedir los datos, indicó que el responsable aportó información incompleta: “El director no nos brindó… solamente los datos de tres familiares de los cinco”. Con esos datos, se contactó a familiares y se dejó constancia formal del retiro: “Se acercaron, realizamos un acta en la cual le declaramos que ellos retiraban a su familiar y se hacían cargo de ellos… llevarlo a su domicilio o ver otro geriátrico”.
En el caso de los otros dos adultos mayores, la situación fue distinta por falta de información: “A los otros dos adultos mayores que no contactábamos con ningún familiar… el Ministerio de Salud Pública intervino y se le llevó al geriátrico de Miguel Lanús”.
Y precisó: “Esos dos adultos mayores se encuentran en estos momentos internados en el geriátrico de Miguel Lanús… hasta tanto se logra dar con algún familiar”.

¿Habrá denuncia penal? “Eso lo definirá el juzgado”
Ante la consulta sobre posibles consecuencias legales para los responsables, Báez remarcó que el área sanitaria se enfoca en resguardar a los adultos mayores, mientras que el encuadre penal depende de la Justicia.
“Nosotros velamos por la salud de nuestros adultos mayores… damos informe, pedimos seguimiento, pero eso ya interviene el juzgado”, confirmó el coordinador del Adulto Mayor del Ministerio de Salud de Misiones.
En cuanto a una eventual sanción profesional, marcó su postura: “Por lo menos la matrícula del supuesto propietario del geriátrico lo puedan cerrar”.
Cuántos geriátricos habilitados hay en Posadas y en Misiones
Báez aportó un dato clave para dimensionar la informalidad del sector: “A nivel municipal en Posadas tenemos seis geriátricos habilitados legalmente”. Y a escala provincial: “A nivel provincial tenemos 17 geriátricos habilitados legalmente”.
También señaló que hay establecimientos en trámite de habilitación, pero aún no regularizados.
Denuncias: “No tenemos una bola de cristal” y piden compromiso comunitario
El coordinador planteó un punto sensible: el Estado no puede detectar estos lugares si no hay avisos de vecinos o familiares. “Nosotros no tenemos una bola de cristal para decir: ‘acá está abriendo, vamos’”, indicó.
Por eso, pidió colaboración: “Necesitamos que la comunidad se comprometa… comunicarse con el Ministerio de Salud Pública o a la comisaría más cercana”.
Y valoró que, en este caso, el hecho no escaló a una tragedia: “Gracias a Dios fue una gracia con suerte… el abuelito salió y pidió socorro… así pudieron elevar la denuncia”.

Mensaje a las familias: “Un geriátrico no es un depósito”
Báez cerró con un llamado fuerte a la responsabilidad familiar y al seguimiento cotidiano de las personas mayores. Aseguró: “Los familiares tienen que saber que los geriátricos no es un depósito para ir a tirar a su familiar y alejarse”.
Y pidió visitas y control: “Tienen que hacer seguimiento, ir a visitar a los adultos mayores… charlar… ver cómo están, qué necesitan”.
Por último, recordó que el área está disponible para recibir consultas y denuncias: “Se pueden acercar a la Dirección de Gerontología… estamos disponibles para atenderlos y acercarnos a ver a esos pacientes”.



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