El Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga profundiza su estrategia para atender de manera integral el pie diabético, una de las complicaciones más frecuentes y complejas de la diabetes, que no solo compromete la salud física sino que arrastra consecuencias sociales, emocionales y económicas para los pacientes y sus familias.
En el marco de un nuevo ateneo clínico, especialistas del hospital pusieron el foco en la necesidad de sostener un enfoque interdisciplinario, con participación activa de áreas como diabetología, nutrición, traumatología, curaciones, enfermedades crónicas y fisiatría, una especialidad que —según remarcaron— es clave en prevención, descarga, corrección de pisada y rehabilitación.
“La idea es tratar el ateneo de pie diabético desde el abordaje integral, y en esta oportunidad uno de los pilares fundamentales es la fisiatría”, explicó la Dra. Elizabet Méndez, del Área de Diabetes.

Un problema que crece: hasta el 35% de personas con diabetes puede sufrir lesiones ulcerativas
El pie diabético no es una complicación menor ni excepcional. Por el contrario, su incidencia a lo largo de la vida en pacientes con diabetes es alta y constituye una de las principales causas de internación, tratamientos prolongados y amputaciones evitables.
“Sabemos que a lo largo de la vida de una persona con diabetes, hasta el 35% puede presentar lesiones ulcerativas que pueden desencadenar una amputación, y esto tiene un gran impacto social, emocional y económico en la vida del paciente y su familia”, advirtió Méndez.
El dato revela la dimensión del desafío sanitario: el pie diabético no se limita a una lesión localizada, sino que representa un punto crítico donde confluyen riesgo clínico, adherencia a tratamientos, cuidados cotidianos y acceso sostenido a controles.

Fisiatría: el eje que el Madariaga busca fortalecer en prevención y funcionalidad
Uno de los puntos centrales del ateneo fue revalorizar el rol de la fisiatría, que suele asociarse únicamente con la rehabilitación posterior, pero que en pie diabético cumple un papel mucho más amplio.
“La fisiatría se encarga no solamente de la adaptación del paciente con pie diabético, sino que es fundamental para la prevención, en la descarga, en la pisada y la biomecánica, como también en todo lo que tiene que ver con la adecuación luego de la amputación y, más que nada, para hacer funcional la vida del paciente”, señaló Méndez.
En otras palabras: el objetivo no empieza ni termina en una curación. Empieza antes, cuando se puede evitar la lesión, y continúa después, para que el paciente conserve independencia, movilidad y calidad de vida.
Atención integral: control metabólico, nutrición, traumatología, curaciones y seguimiento
En el Hospital Madariaga, el abordaje del pie diabético se plantea como una estrategia sostenida en el tiempo, con áreas que trabajan coordinadamente y con un mismo objetivo: evitar complicaciones graves.
“Se realiza una atención integral que incluye el control metabólico, el asesoramiento nutricional, la evaluación traumatológica, las curaciones a través del equipo de enfermedades crónicas y todo el acompañamiento desde la fisiatría”, detalló Méndez.
La médica destacó además que el encuentro académico busca consolidar prácticas y herramientas concretas. “Este ateneo va a ser muy importante porque se van a desarrollar temas que mejoran la calidad de vida de nuestros pacientes”, aseguró.

Banco de Prótesis: biomecánica, calzado y plantillas para colaborar en la curación
El Dr. Roberto Gisin, responsable del Banco de Prótesis, explicó que el trabajo sobre el pie diabético exige precisión técnica y un seguimiento que muchas veces se sostiene con elementos indispensables: plantillas, calzado especial y correcciones biomecánicas.
“El fisiatra forma parte del equipo porque al trabajar con la biomecánica es el encargado de dar la indicación exacta para la plantilla o el tipo de calzado que necesita el paciente para colaborar en su curación”, explicó Gisin.
Ese punto resulta clave: muchas lesiones se perpetúan o empeoran por presiones mal distribuidas al caminar. Corregir la pisada, descargar zonas de riesgo y adaptar el calzado puede marcar la diferencia entre curación, cronificación o amputación.
“Patología compleja, costosa y prolongada”: el objetivo es evitar amputaciones
Gisin subrayó que el pie diabético demanda una mirada amplia. No se trata solo de la atención del diabetólogo, sino de una patología que involucra múltiples variables.
“Es una patología que no solo abarca al diabetólogo, sino a todo el equipo de salud. Es una enfermedad compleja, costosa, que necesita mucha adherencia a un tratamiento prolongado y cuyo objetivo final es evitar lo más grave, que es la amputación”, concluyó.

Qué es el pie diabético y por qué es tan riesgoso
El pie diabético es una complicación crónica de la diabetes generada principalmente por alteraciones:
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neurológicas (pérdida de sensibilidad)
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vasculares (mala circulación)
Esa combinación favorece la aparición de:
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lesiones
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infecciones
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úlceras
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necrosis
Sin un tratamiento adecuado, control metabólico y cuidados constantes, la evolución puede derivar en complicaciones severas y amputaciones.
El esfuerzo del Madariaga: prevención, tratamiento, rehabilitación y acompañamiento
Desde el Hospital Madariaga remarcan un trabajo sostenido para brindar cobertura integral, con equipos interdisciplinarios dedicados a prevención, diagnóstico temprano, tratamiento, curaciones, rehabilitación y provisión de prótesis y calzado adecuado.
El enfoque busca garantizar una atención completa, humana y centrada en una meta concreta: que el paciente conserve funcionalidad y autonomía, reduciendo el impacto del pie diabético en su vida cotidiana y en su entorno familiar.



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