La selección argentina de rugby femenino, las "Yaguaretés", volvió a escribir una página dorada en su historia deportiva al conseguir el ascenso al circuito mundial SVNS 2, tras una campaña memorable en el torneo SVNS 3 disputado en Dubai. Aunque la final terminó con derrota por 12 a 5 frente a Sudáfrica, el resultado tuvo un valor simbólico y deportivo enorme: asegurar uno de los dos cupos disponibles para integrar la segunda categoría del circuito mundial de seven.
El logro no fue producto de una actuación aislada, sino la consecuencia directa de un proceso de crecimiento sostenido que viene fortaleciendo al rugby femenino argentino en los últimos años. Con actuaciones cada vez más sólidas, títulos regionales y una identidad colectiva consolidada, Las Yaguaretés confirmaron que su lugar ya no está en los márgenes del calendario internacional, sino entre los equipos que empiezan a disputar protagonismo real en el plano global.
Compartiendo el ascenso con el seleccionado sudafricano, el conjunto argentino completará ahora el cuadro de la SVNS 2 junto a selecciones de peso y trayectoria como China, Kenia, España y Brasil, en un formato que promete exigencia, visibilidad y una competencia constante de alto nivel.
Un nuevo circuito y una oportunidad inédita
El calendario que se abre a partir de este ascenso representa un desafío tan exigente como estimulante. La primera etapa se disputará en Nairobi, Kenia, durante el fin de semana del 14 y 15 de febrero, en un escenario históricamente complejo y de gran tradición en el rugby seven. Luego, el circuito desembarcará en Sudamérica, con dos fechas consecutivas que se jugarán en Montevideo los días 21 y 22 de marzo y en San Pablo el 28 y 29 del mismo mes.
Más allá de los resultados inmediatos, este nuevo formato ofrece algo inédito para el seleccionado argentino: la posibilidad concreta de proyectarse hacia las finales mundiales partiendo desde una categoría inferior. El sistema actual permite que equipos que comienzan el año en la tercera división, como fue el caso de Las Yaguaretés, puedan escalar posiciones rápidamente y competir por lugares de privilegio en el cierre de temporada.
Se trata de una oportunidad histórica que no solo mide el nivel deportivo, sino también la capacidad de sostener procesos, competir con regularidad y adaptarse a escenarios internacionales cada vez más exigentes.

El liderazgo misionero que guió el ascenso
En ese recorrido, el liderazgo tuvo un sello propio y una fuerte identidad regional. María Paula “Pula” Pedrozo, capitana del seleccionado, se convirtió en una de las figuras centrales de esta campaña que ya forma parte de la historia grande del rugby femenino argentino. Nacida en Eldorado, Misiones, y formada deportivamente en el Carayá Rugby Club, Pedrozo representa una síntesis perfecta entre talento, experiencia y conducción.
Su rol excedió largamente lo estrictamente deportivo. Dentro del campo fue una referencia permanente en los momentos clave, mientras que fuera de él sostuvo una conducción firme, serena y comprometida con el crecimiento colectivo del plantel. Su figura, reconocida en todo el ambiente del rugby femenino nacional, fue determinante para sostener al equipo en instancias decisivas, administrar presiones y orientar a una generación que empieza a consolidarse en el plano internacional.
Pedrozo ya había sido protagonista central de los recientes tricampeonatos sudamericanos y ahora suma a su trayectoria un logro que trasciende lo individual para convertirse en símbolo del crecimiento estructural del seleccionado.
Un proceso que consolida al rugby femenino argentino
El ascenso en Dubai no es un hecho aislado, sino la confirmación de un proceso que viene transformando silenciosamente al rugby femenino argentino. Con mayor planificación, continuidad en los cuerpos técnicos y una base de jugadoras cada vez más amplia y competitiva, Las Yaguaretés lograron construir una identidad reconocible, basada en la intensidad, la disciplina táctica y una fuerte cohesión grupal.
En ese marco, el salto a la SVNS 2 representa un paso estratégico para seguir acortando distancias con las potencias tradicionales del circuito. Competir con regularidad frente a equipos de alto nivel permitirá acelerar el desarrollo individual de las jugadoras y fortalecer un proyecto que ya no se conforma con buenos resultados regionales, sino que apunta decididamente a instalarse en la élite mundial del seven femenino.
De Dubai al mundo, con acento misionero
Con una capitana de Misiones al frente y un plantel que combina juventud, experiencia y convicción colectiva, Las Yaguaretés iniciarán ahora una etapa que puede marcar un punto de inflexión en su historia. El ascenso logrado en Dubai no solo amplía horizontes deportivos, sino que también proyecta un mensaje claro: el rugby femenino argentino dejó de ser promesa para convertirse en realidad competitiva.
Desde Eldorado hasta los grandes escenarios internacionales, la figura de Paula Pedrozo encarna una historia de esfuerzo, pertenencia y liderazgo que acompaña el crecimiento de todo un equipo. Y en ese recorrido, Las Yaguaretés comienzan a transitar un camino que ya no tiene techo definido, con la ilusión legítima de seguir escalando posiciones y consolidar su lugar entre las mejores selecciones del mundo.
Kartódromo de Gobernador Roca tuvo su primera prueba en pista https://t.co/VohMKEpc1b pic.twitter.com/otpgk5xeBi
— Radio Up 95.5 (@radioup955) January 19, 2026
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