Diego Santilli, ministro del Interior, recorrió esta semana Chubut, Chaco, Mendoza y San Juan, con el objetivo de colectar apoyos para la reforma laboral que se debate en el Congreso, mientras los gobernadores aprovechan la agenda para plantear una serie de reclamos provinciales, incluyendo fondos por coparticipación, obras públicas y pagos pendientes de seguridad social. La gira continuará la semana próxima en Salta, Entre Ríos y Neuquén, con visitas a distritos liderados por mandatarios de distintas fuerzas políticas.
La preocupación central de los gobernadores gira en torno al impacto que la reforma laboral tendrá sobre el Impuesto a las Ganancias, y su efecto en la coparticipación federal, ya que el proyecto propone reducir las tasas del impuesto a las sociedades del 30% al 27% y del 35% al 31,5%. Por este motivo, los mandatarios piden esquemas de compensación para recuperar parte de esos recursos.

En paralelo, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, volvió a reclamar que parte del impuesto a los combustibles líquidos sea coparticipado con las provincias, un planteo que las 24 jurisdicciones habían presentado el año pasado pero que aún no se concretó. Según Figueroa, el 28% de cada litro de nafta corresponde a impuestos nacionales y el 10% a impuestos a los combustibles, recursos que podrían destinarse a infraestructura provincial. Además, busca avanzar con Santilli en la firma de un convenio para saldar la deuda del ANSES con el Instituto de Seguridad Social del Neuquén, que supera los u$s200 millones, destinados a obra pública.
En Mendoza, el ministro fue recibido por Alfredo Cornejo, donde además de respaldar la reforma laboral, los mandatarios locales pusieron sobre la mesa retrasos en obras nacionales y rutas estratégicas, incluyendo la Ruta 7 y tramos de la RN 40, evidenciando que los encuentros son también una oportunidad para presionar por inversiones y mejoras en infraestructura.



//



