El mercado laboral argentino continúa mostrando señales de deterioro. Entre noviembre de 2023 y octubre de 2025 se perdieron más de 270.000 puestos de empleo asalariado registrado, en un contexto donde la caída del trabajo formal no fue compensada por otros sectores y sí se verificó un fuerte crecimiento del cuentapropismo, en particular el informal, es decir con menores derechos y protecciones laborales.
Así lo advirtió Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, al analizar los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). “Los datos de octubre muestran que sigue cayendo el empleo formal. Solo ese mes se perdieron casi 24.000 puestos de trabajo asalariados, la peor caída mensual desde el primer trimestre de 2024”, señaló a Radio Up.

Campos explicó que, desde el inicio de la gestión de Javier Milei, se pueden identificar tres etapas en la evolución del empleo registrado: “Una destrucción muy fuerte en el primer semestre de 2024, una estabilización relativa en el segundo semestre de ese año y los primeros meses de 2025, y una nueva fase de caída a partir de junio de 2025, que se fue profundizando mes a mes”.
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En términos acumulados, detalló que “en total estamos hablando de 271.000 puestos de trabajo menos que a fines de 2023”. De ese total, casi 137.000 corresponden al sector privado, unos 63.000 al sector público y alrededor de 31.000 a trabajadoras y trabajadores de casas particulares. “Ya no es un goteo: es una destrucción bastante importante de empleo formal que no muestra señales de haberse detenido”, advirtió.

El retroceso del empleo asalariado no se tradujo en una mejora de otros segmentos formales. “Al sector público no se trasladaron, porque también viene cayendo”, indicó Campos. Aclaró que esto no implicó mayor desocupación, sino que creció con fuerza el trabajo por cuenta propia. “Tenés 112.000 monotributistas más que en diciembre de 2023, pero lo que más creció es el cuentapropismo informal, que es el sector de mayor precariedad dentro de la estructura ocupacional”, afirmó.
4. A nivel sectorial la caída de octubre fue generalizada. Solo se salvó la pesca. La industria manufacturera y la construcción tuvieron retrocesos superiores al 0,5% en un solo mes. Contra noviembre de 2023 acumulan caídas del 4,7% y del 15,1% respectivamente
— Luis Campos (@luiscampos76) January 13, 2026
Por sectores, construcción y la industria textil fueron los más golpeados, con caídas cercanas al 15% del empleo formal en dos años. Mientras la construcción concentró la mayor pérdida en 2024, la industria comenzó a caer con fuerza durante 2025. “Hoy lo que más está cayendo es la industria: textil, metalmecánica, electrónica, automotriz, madera. La única que no crece pero tampoco cae es la alimenticia”, precisó.
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En materia salarial, el investigador señaló que la situación también fue regresiva. “Para todos los trabajadores hubo una caída muy fuerte en la primera mitad de 2024 y después una recuperación muy desigual”, explicó. En el sector privado registrado, los salarios lograron volver hacia fines de 2024 a niveles similares a los de finales de 2023, mientras que en el sector público la pérdida real ronda el 15% en promedio. “En el sector público nacional la caída supera el 30% del poder adquisitivo en dos años”, remarcó.
En ese panorama crítico, para Campos una nueva reforma laboral no explicará por sí misma la evolución del empleo. “La legislación laboral puede tener efectos marginales, pero el empleo depende fundamentalmente de la actividad económica. Si caen la industria, la construcción y el comercio, no va a haber creación de empleo”, concluyó.

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