El Concejo Provincial de Médicos Veterinarios de Misiones compartió una advertencia formal sobre personas no habilitadas que realizan prácticas médicas en animales. Entre los servicios que ofrecen estas personas, que no poseen matrícula profesional, se encuentran castraciones, consultas, vacunaciones, antiparasitarios y curaciones dirigidas a perros, gatos e incluso animales de producción como potros, toros y cerdos.

El presidente del Consejo, Pablo Castillo, precisó que la alerta surgió a partir de descubrir la promoción de estos servicios por parte de una persona aparentemente formada en una escuela agrotécnica. "Obviamente no es un veterinario y tampoco esta matriculado", afirmó Castillo a Radio UP, subrayando la ilegalidad de la situación.
Ante este hallazgo, el Consejo procedió de inmediato a realizar la denuncia correspondiente. "A partir de tomar conocimiento directo, hicimos la denuncia en sede policial", explicó el presidente. La presentación quedó radicada en la Fiscalía, la cual ahora investiga la identidad del implicado y evalúa medidas como allanamientos para avanzar con la causa.
Riesgos de las personas que trabajan de veterinario sin estar matriculado
Castillo remarcó que su obligación como presidente del Consejo es denunciar los casos de ejercicio ilegal de la profesión. Más allá del aspecto legal, enfatizó dos riesgos principales de estas prácticas irregulares. El primero y más inmediato es el grave perjuicio al bienestar animal, especialmente en intervenciones quirúrgicas como las castraciones.
"Una castración es una cirugía, obviamente que es un proceso doloroso", señaló Castillo, y advirtió que quienes no están calificados desconocen los protocolos médicos. Esto provoca que los animales no reciban la analgesia adecuada y sufran dolores postoperatorios innecesarios, vulnerando su bienestar de manera significativa.
El segundo riesgo, aún más amplio, se vincula directamente con la salud pública. Castillo hizo hincapié en el peligro de que personas no capacitadas manejen medicación veterinaria, especialmente antibióticos. Este uso irresponsable contribuye a la resistencia antimicrobiana (RAM), un fenómeno global donde las bacterias se vuelven inmunes a los tratamientos.
"Los animales y el uso de antibióticos en los animales también está influyendo en que aparezcan genes de resistencia", alertó el profesional. Explicó que estas bacterias resistentes pueden eventualmente afectar a las personas, convirtiendo un acto de veterinaria ilegal en un problema sanitario de gran envergadura.
Para evitar caer en estas prácticas, Castillo recomendó a la población verificar siempre la matrícula del profesional. El listado oficial de veterinarios y veterinarias habilitadas en la provincia está disponible en la página web. Allí se pueden consultar los datos de contacto y asegurarse de recibir atención idónea.
Respecto a las consecuencias legales, el presidente del Consejo recordó que el ejercicio ilegal de la profesión es un delito penal. "Creo que tiene hasta dos años de prisión en suspenso", mencionó, aunque aclaró no estar completamente interiorizado en las penalidades. Además, estas acciones podrían configurar delitos de crueldad animal, sumando cargas a quienes realizan estas prácticas sin la debida habilitación.



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