Encarnación avanzó con la extensión del estacionamiento medido hasta las 00:00 horas en la zona de la Costanera, una decisión que ya genera cuestionamientos de vecinos, comerciantes y visitantes por su impacto en la actividad nocturna, el turismo y el uso del espacio público.
La medida amplía el horario de cobro del sistema tarifado en uno de los sectores más concurridos de la ciudad, especialmente durante la temporada de verano, cuando la costanera concentra actividades recreativas, gastronómicas y culturales. Desde distintos sectores advierten que el cambio modifica hábitos de circulación y permanencia, encareciendo el acceso a un área tradicionalmente asociada al esparcimiento.

Recaudación, multas y efecto en los contribuyentes
Entre los puntos más discutidos aparece el rol de las multas dentro del esquema de estacionamiento. Si bien el valor del estacionamiento es considerado accesible por algunos usuarios, se señala que el mayor peso del sistema estaría en las sanciones, lo que incrementa la percepción de un enfoque recaudatorio antes que de ordenamiento vial.
Otro aspecto sensible es la vinculación de las multas con otros trámites municipales, ya que las deudas por estacionamiento podrían condicionar gestiones como la renovación del registro de conducir o la habilitación vehicular. Esta articulación genera preocupación entre los contribuyentes, que temen verse obligados a regularizar infracciones para poder completar trámites administrativos básicos.

Impacto en el comercio y el turismo
Comerciantes de la zona costera y actores vinculados al turismo advierten que cobrar estacionamiento hasta la medianoche podría desalentar la concurrencia en horarios nocturnos, afectando bares, restaurantes y propuestas culturales. También se plantea el riesgo de que residentes y visitantes opten por otras zonas o municipios donde el estacionamiento no tenga costo en ese horario.
Gestión del sistema y control urbano
En paralelo, surgen cuestionamientos sobre el modelo de gestión del estacionamiento medido, especialmente en lo referido a la distribución de la recaudación y al esquema de control. Se señala que el municipio asume buena parte de las tareas operativas, mientras que una porción significativa de los ingresos queda en manos de la empresa concesionaria, un punto que reaviva el debate sobre la eficiencia y equidad del sistema.
También se puso bajo la lupa la capacitación del personal de control, en un contexto donde se demanda mayor preparación para intervenir ante situaciones imprevistas en la vía pública y articular con otras áreas del Estado.

Lo que viene: más controles y nuevas medidas
En el debate público aparece además la posibilidad de endurecer los mecanismos de sanción, con herramientas como cepos o grúas para vehículos con multas impagas. De concretarse, estas acciones profundizarían el alcance del sistema y podrían generar un mayor nivel de conflictividad urbana, especialmente en una zona de alto flujo turístico.
La extensión del estacionamiento medido hasta las 00:00 en la costanera de Encarnación abre así una discusión de fondo sobre cómo equilibrar recaudación, ordenamiento del tránsito y acceso ciudadano al espacio público, en una ciudad que busca consolidarse como polo turístico regional sin resignar competitividad ni calidad de vida.



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