Un investigador del CONICET aseguró tener una fórmula accesible para combatir los crecientes problemas de comprensión lectora que enfrentan estudiantes de todos los niveles. José María Gil, docente e investigador, sostuvo que la lectura de textos literarios complejos, guiada con estrategias pedagógicas específicas, puede revertir esta dificultad de manera efectiva.
“Después de documentar diversas experiencias en el aula, puedo sugerir que el uso de textos literarios de alta complejidad, trabajados a través de estrategias de mediación de los docentes, favorece la comprensión lectora”, senaló Gil, quien acaba de publicar dos artículos sobre el tema en prestigiosas revistas académicas del Reino Unido y Estados Unidos.
El problema se manifiesta de forma concreta cuando los docentes piden a sus alumnos que resuman una obra. “Los estudiantes se encuentran con dificultades no solo para identificar la información fundamental, sino también para producir textos orales o escritos que den cuenta de esa información de manera autónoma”, explicó el científico.
Para Gil, la solución no implica simplificar los textos sino desplegar estrategias puntuales como la lectura en voz alta y lo que él denomina "andamiaje multimodal". “Vimos cómo la lectura en voz alta, por ejemplo, funciona como un 'andamio' el docente va desarmando la complejidad del texto junto a los alumnos”, afirmó.
Combatiendo el "miedo a Borges"
En un primer estudio, Gil documentó una experiencia para acercar el cuento "Tema del traidor y del héroe", de Jorge Luis Borges, a adolescentes. “Existe, en general, lo que podría llamarse 'el miedo a Borges'”, explicó el investigador, una percepción de que su obra es demasiado difícil para las aulas.
El experimento comparó dos grupos uno que leyó el cuento directamente y otro que antes vio un episodio de Los Simpson con una estructura narrativa similar. La tasa de comprensión en el primer grupo fue inferior al 20 por ciento, mientras que en el segundo alcanzó casi el 80%.
“Lo que advertimos es que los alumnos que vieron el capítulo de Los Simpson lograron apropiarse de la lógica narrativa, y cuando llegaron al cuento de Borges, el miedo se había desvanecido”, detalló Gil. La mediación previa y la lectura comentada actuaron como una "fuerza de vanguardia contra la frustración".
La literatura como "cancha de entrenamiento"
Un segundo trabajo se centró en una escuela primaria pública en contexto de vulnerabilidad, donde se leyó de forma sostenida el Martín Fierro. Los resultados fueron contundentes alrededor del 83% de los estudiantes logró identificar los núcleos narrativos principales y producir resúmenes coherentes.
“Las evaluaciones también mostraron mejoras en la capacidad de jerarquizar información y reorganizar el contenido”, agregó Gil. El científico subraya que dominar literatura compleja desarrolla una competencia comunicativa transferible a textos académicos o científicos.
“Estos estudios nos muestran que la literatura no sólo es valiosa en sí misma sino que también puede ser una cancha de entrenamiento para la comprensión lectora general”, afirmó el investigador. La clave, según su perspectiva, no está en simplificar los textos sino en diseñar mediaciones didácticas adecuadas.
Desde la óptica de Gil, la literatura expone a los estudiantes a la polisemia y la complejidad conceptual, fortaleciendo habilidades transferibles. “Además, permite recuperar el carácter estético y placentero de la lectura”, concluye el científico, reivindicando la lectura compartida como una experiencia que forma lectores críticos y capaces de disfrutar incluso los textos considerados más difíciles.
Una investigadora misionera que nunca se rindió: tras años de espera ingresó al CONICET https://t.co/XIvluCCbvO pic.twitter.com/RPlP8UfMUR
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