La Municipalidad de Posadas llevará a cabo este martes una audiencia pública para analizar el funcionamiento del transporte urbano de pasajeros y revisar su esquema tarifario. La convocatoria, impulsada por la Secretaría de Movilidad Urbana, está dirigida a los vecinos que deseen participar en el debate sobre el servicio.
La cita comenzará a las 9 de la mañana en el Parque de la Ciudad, donde los oradores previamente inscriptos tendrán la palabra. Este encuentro constituye un requisito formal que la administración municipal debe cumplir antes de aplicar cualquier modificación en el precio del boleto.
El proceso para registrarse como orador se realizó durante los días 22 y 23 de diciembre del año pasado. La convocatoria se difundió a través de las redes sociales oficiales de la Secretaría y de manera presencial en su sede de la avenida Cabred, un plazo que según confirmaron desde el municipio ya está cerrado.
Durante la audiencia, los participantes podrán expresar sus opiniones, realizar consultas específicas y presentar propuestas sobre el sistema de transporte. El espacio busca recoger distintas perspectivas de la comunidad, aunque sus conclusiones no serán vinculantes para la decisión final.
El valor que finalmente adoptará el boleto de transporte urbano se definirá tras analizar todos los aportes dentro del marco de las políticas públicas de movilidad. La audiencia representa así una instancia de participación ciudadana en un tema que afecta directamente la economía diaria de los posadeños.
A cuánto podría subir el boleto en Posadas
Fue hace casi un año cuando la Comisión Provincial del Transporte Urbano y Metropolitano de Pasajeros fijo las nuevas tarifas del transporte. En Posadas los usuarios del transporte pasaron de pagar $850 con SUBE y QR y $1.100 en efectivo a abonar $1.050 y $1.400, respectivamente.
Por su parte, en Garupá el boleto valdrá con SUBE $1.120 y $1.500 sin ella, mientras que en Candelaria costará $1.120 y $1.500 respectivamente.
Según pudo averiguar Radio Up, en la comuna posadeña creerían que elevar a $1.800 sin SUBE «sería un salto muy significativo» para los usuarios en un año marcado por la recesión y la frágil economía de los asalariados.
Es por ello que se trabajaría en una tarifa que ronde los 1.500 a 1.600 pesos sin el sistema electrónico que maneja el mismo grupo empresario prestador del servicio. Pero en el edificio de calles San Martín y Rivadavia advirtieron que «la tarifa comercial es una decisión política, con lo cual es muy pronto para hablar de montos, más cuando la Audiencia Pública todavía no se realizó».



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