La llegada de Año Nuevo vuelve a poner en primer plano los cuidados necesarios para garantizar la seguridad de las mascotas frente a la pirotecnia y los cambios de rutina. Lorena Techeira, veterinaria en la capital misionera remarcó que la prevención resulta clave para evitar episodios de estrés, escapes y complicaciones de salud.
En diálogo con Radio UP, explicó que los animales poseen una audición mucho más sensible que la humana. “Los animales escuchan tres veces más que nosotros”, señaló, y aclaró que el impacto no se limita a perros y gatos.

Techeira indicó que especies no tradicionales también sufren el ruido, como conejos, cobayos, hámsters y loros. Por ese motivo recomendó acondicionar un espacio seguro donde el sonido externo se atenúe lo máximo posible.
Entre las medidas prácticas, mencionó tapar jaulas, colocar algodones en el caso de aves y reproducir música dentro del hogar. “Poner música en la casa ayuda a que el sonido de afuera no sea tan grave”, explicó.
La veterinaria insistió en no recurrir a tranquilizantes sin indicación profesional. “El perro está tranquilo, pero no se puede defender ante el ruido”, advirtió, y agregó que la sedación no elimina el miedo que sienten los animales.
Además, recomendó reforzar la identificación con chapitas visibles y mantener puertas y portones cerrados. También pidió especial cuidado con animales mayores que padecen problemas cardíacos o respiratorios, ya que el estrés puede agravar cuadros crónicos.
Para quienes pasan las fiestas fuera de casa y no pueden llevar a sus mascotas, Techeira sugirió asegurar bien ventanas y accesos. “Los animales arañan y rompen todo para tratar de escaparse”, explicó al referirse a los episodios de ansiedad.
Como complemento, mencionó el uso de calmantes naturales y estímulos relajantes. Aceites esenciales, música tranquila y flores de Bach pueden ayudar, aunque aclaró que deben incorporarse varios días antes.
En cuanto al verano, la profesional destacó la importancia de proteger a las mascotas del calor extremo. Recomendó sombra permanente, agua fresca renovada a diario y porciones pequeñas de alimento para evitar trastornos digestivos.
También sugirió soluciones simples para refrescarlos, como superficies húmedas o botellas congeladas envueltas en tela. Advirtió que el uso prolongado de aire acondicionado puede generar resequedad de las vías respiratorias.
Techeira alertó además sobre el cuidado del agua y los alimentos dentro del hogar. Explicó que el calor favorece la aparición de moho y el enranciamiento, incluso en alimentos de alta calidad.
Paseos y cambios de rutina por el calor
La veterinaria pidió evitar paseos durante las horas de mayor temperatura. “El perro transpira por las patas y se las quema”, explicó, al describir los riesgos del calor acumulado.
Recomendó sacar a las mascotas temprano por la mañana o de noche, cuando el calor disminuye. Señaló que el jadeo excesivo puede derivar en golpes de calor difíciles de revertir.
El peligro que podrían correr los perros que naden en piletas con cloro
Sobre los cuidados que hay que tener en cuenta sobre el uso de las piletas y piscinas, en presencia de las mascotas, Techeira advirtió que el cloro de las piletas resulta tóxico para los perros. Por esto, estos pueden sufrir de irritaciones respiratorias, problemas de piel, afecciones oculares y gastroenteritis.
Como medida preventiva, la veterinaria aconsejó enjuagar a las mascotas con agua limpia luego de salir de la pileta. Además, ante síntomas de intoxicación, indicó que se debe acudir de inmediato al veterinario.



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