En la columna semanal sobre Discapacidad, Joaquín Macaya desarrolló la temática de la discapacidad en la juventud y adultez, poniendo el foco en la experiencia y la gestión del Centro de Día “Aprender y Crecer”, un espacio de referencia en la ciudad de Posadas para el acompañamiento de personas con discapacidad.
En este centro desarrolla su actividad profesional la licenciada en Psicopedagogía Victoria Álvarez, quien además es profesora en el Instituto Andrés Guacurarí. Allí, recientemente, se abrió la formación del Profesorado en Educación Especial con orientación en Discapacidad Intelectual, una carrera con una duración de cuatro años que busca fortalecer la formación de profesionales especializados en el área.

Un espacio para la participación y la autonomía en Posadas
En el Centro de Día asisten personas con discapacidad cuyas edades oscilan entre los 13 y los 30 años. El eje del trabajo está puesto en la participación social y la autonomía progresiva de los jóvenes que concurren diariamente al espacio.
“Lo que buscamos es generar diferentes situaciones, momentos y espacios que le permitan a los jóvenes participar socialmente, lo más plena y autónomamente posible”, explicó la licenciada Victoria Álvarez durante la columna.
El objetivo del Centro de Día es claro: fomentar la participación social a través de actividades reales de la vida cotidiana, promoviendo aprendizajes significativos que tengan impacto directo en el día a día de cada persona.
Talleres, estimulación y vida cotidiana
Las actividades que se desarrollan en el Centro de Día giran en torno a distintos talleres, entre ellos talleres de arte y de cocina, que permiten trabajar la creatividad, la expresión y la adquisición de habilidades prácticas. Además, el espacio cuenta con un sector destinado al deporte y a las actividades físicas, fundamentales para el bienestar integral.
Otro de los ejes centrales es la estimulación cognitiva. En estos ámbitos se realizan actividades como armar, unir con flechas, escribir e interactuar con otras personas. También se trabaja el entrenamiento de la atención, la organización de datos y la planificación de tareas, siempre pensando en favorecer la integración social en un entorno que replica situaciones de la vida cotidiana.

Comunicación alternativa e inclusión
Muchos de los jóvenes que asisten al Centro de Día son no verbales, por lo que el equipo profesional trabaja con métodos alternativos de comunicación, como el uso de pictogramas y gestos. Estas herramientas permiten que cada persona pueda expresarse y participar activamente de las actividades propuestas, respetando sus tiempos y particularidades.
Desde el equipo se destaca la importancia de identificar y potenciar las fortalezas de cada persona a través de las diferentes actividades, entendiendo que no todos aprenden ni se expresan de la misma manera.
Trabajo conjunto con las familias
Uno de los pilares del Centro de Día “Aprender y Crecer” es el trabajo integrado con las familias. El acompañamiento se realiza de manera conjunta, generando redes de apoyo que fortalecen los procesos de inclusión y el sentido de pertenencia de los jóvenes al espacio.
La mirada integral contempla no solo a la persona con discapacidad, sino también a su entorno, con el objetivo de construir trayectorias de vida más autónomas y con mayor inclusión social.

Dónde funciona el Centro de Día
El Centro de Día para jóvenes y adultos jóvenes de la Fundación Aprender y Crecer está ubicado en el barrio Itaembé Miní, en la calle 145 N.º 6946, en la ciudad de Posadas.
Para quienes deseen obtener más información, pueden seguir al Centro de Día en Instagram en la cuenta @centrodediaayc o comunicarse al teléfono 03764-896180.



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