La confianza de los productores agropecuarios argentinos alcanzó su nivel más alto desde julio de 2019, según la última edición del Ag Barometer Austral, una encuesta realizada a 400 productores con un valor bruto de producción igual o superior a los 200.000 dólares. El relevamiento, al que accedió Radio Up, es elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral y constituye uno de los principales indicadores del ánimo del sector agropecuario.
El índice general se ubicó en 159 puntos, lo que representa un incremento del 28% respecto de la medición anterior. Además, este valor marca un máximo histórico de la serie, al superar el registro previo de 158 puntos alcanzado antes de las elecciones PASO de 2019.
El fuerte repunte del indicador se explica por una mejora significativa tanto del Índice de Condiciones Presentes como del Índice de Expectativas Futuras, que alcanzaron sus valores más elevados desde el inicio del relevamiento. En particular, las condiciones presentes registraron un aumento del 43%, impulsadas por una percepción más favorable de la situación financiera de los productores y por un marcado repunte en las expectativas de inversión.
“Estamos frente a un cambio muy relevante en el ánimo del productor. La mejora en las condiciones presentes es especialmente significativa porque indica que el optimismo ya no está apoyado únicamente en el futuro, sino también en la percepción del presente”, explicó Carlos Steiger, director del Ag Barometer Austral e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

Vuelve el interés por invertir, con cautela
Uno de los datos más destacados del informe es la recuperación del Índice de Expectativas de Inversión en activos fijos, que aumentó un 53% respecto de la medición anterior y se ubicó en 111 puntos. Se trata de la segunda mejor marca histórica del indicador, solo por detrás del registro de enero de 2022.
En este contexto, el 55% de los productores considera que es un buen momento para invertir, un nivel que solo fue superado en marzo de 2022. Entre las principales preferencias de inversión, la compra de tierras encabeza el ranking con el 29%, seguida por la adquisición de tractores (27%), hacienda de cría (20%) y hacienda de invernada (19%). También aparecen como opciones relevantes las sembradoras y las cosechadoras.
Sin embargo, el informe advierte que el optimismo no se traduce de manera automática en decisiones inmediatas. Un 38% de los productores, a pesar de evaluar positivamente el contexto, no planea invertir en el corto plazo.
“La predisposición a invertir mejoró de manera clara, pero sigue condicionada por variables macroeconómicas clave. Las tasas de interés reales continúan siendo el principal obstáculo para transformar el optimismo en inversión efectiva”, señaló Steiger.
En ese sentido, el 68% de los productores identifica a las altas tasas de interés como el principal freno para realizar inversiones en activos fijos, mientras que un 22% menciona la incertidumbre cambiaria como un factor que desalienta la toma de créditos en dólares.

Expectativas futuras en máximos históricos
El Índice de Expectativas Futuras también mostró un avance contundente, con un incremento del 23%. Este resultado refleja una visión más favorable tanto sobre la situación financiera de los productores como sobre el desempeño del sector agropecuario en los próximos 12 meses.
El aumento de la confianza se da en un contexto de evaluación mayoritariamente positiva de la gestión nacional. Según el relevamiento, el 65% de los productores considera que el Gobierno del presidente Javier Milei ha cumplido con sus expectativas, mientras que un 10% sostiene que las ha superado y un 25% afirma que estuvieron por debajo de lo esperado.
“Hay una valoración clara del rumbo económico, especialmente en términos de orden fiscal y previsibilidad. Sin embargo, el productor sigue siendo prudente y consciente de que los procesos de estabilización llevan tiempo”, indicó Steiger.

Persisten las preocupaciones estructurales
A pesar del fuerte repunte en los niveles de confianza, el informe revela que persisten preocupaciones de fondo dentro del sector. El 64% de los productores considera que la posibilidad de un retorno del populismo en 2027 no está definitivamente descartada, aun luego de los resultados de las elecciones legislativas. Este dato refleja una cautela estructural, basada en experiencias recientes del pasado.
En el plano externo, el optimismo es mayoritario. El 95% de los productores cree que un eventual Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos sería beneficioso para el complejo agroalimentario argentino, con especial impacto en las exportaciones de carnes y la apertura de nuevos mercados.

Trigo: expectativa de mejores precios
En materia comercial, el informe muestra una actitud prudente frente al mercado de granos. Más de la mitad de los productores aún no ha fijado precios para el trigo de la campaña 2025/26, a pesar de las estimaciones de una cosecha récord.
Entre un 51% y un 52% de los productores espera una mejora en los precios antes de concretar ventas, lo que refleja expectativas favorables, pero también una estrategia cautelosa ante la evolución del mercado y las variables internacionales.
En síntesis, el Ag Barometer Austral muestra un cambio significativo en el clima de negocios del sector agropecuario argentino, con niveles de confianza que no se registraban desde hace más de cinco años. No obstante, el informe también deja en claro que el optimismo convive con prudencia y con la necesidad de mayor estabilidad macroeconómica para consolidar las decisiones de inversión.



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