La Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de su Comité Asesor Mundial sobre Seguridad de las Vacunas (GACVS), reafirmó que no existe relación causal entre las vacunas y el autismo. La conclusión llega tras un nuevo análisis internacional que evaluó evidencia científica reciente y de alta calidad.
Con evidencia renovada, la OMS descarta cualquier vínculo entre vacunas y autismo
Durante su última reunión, realizada el 27 de noviembre, el GACVS examinó dos revisiones sistemáticas desarrolladas “con metodología sólida”, según el comunicado oficial difundido este jueves.
El análisis reunió estudios publicados entre 2010 y 2025, priorizando aquellos de bajo riesgo de sesgo e incorporando 31 investigaciones primarias: 16 centradas en vacunas con timerosal y 15 sobre vacunas en general y su relación con el TEA. También se integraron cinco metaanálisis previos, lo que refuerza la robustez del resultado.

El panel evaluó además vacunas que contienen adyuvantes de aluminio y datos de un amplio estudio de cohorte realizado en Dinamarca con información de niños nacidos entre 1997 y 2018. Ninguna de las evidencias analizadas mostró asociación entre la inmunización y el autismo, concluyeron los expertos.
La OMS subrayó que la vacunación infantil continúa siendo una herramienta esencial para la protección y el bienestar global, con beneficios ampliamente demostrados a lo largo de décadas. “Las vacunas, incluidas aquellas con timerosal y/o aluminio, no causan autismo”, reiteró el comité, reafirmando conclusiones previas de 2002, 2004 y 2012.

El pronunciamiento cobra relevancia en medio de una nueva controversia en Estados Unidos. Según informó CNN, el Secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., ordenó a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) modificar su sitio web, quitando la afirmación histórica de que las vacunas no causan autismo y sugiriendo que la evidencia sería insuficiente. La decisión generó sorpresa dentro de la agencia y fue calificada como engañosa por especialistas en salud pública.
Organizaciones científicas estadounidenses también respondieron. La Autism Science Foundation señaló que “ningún factor ambiental ha sido estudiado tan exhaustivamente como posible causa de autismo como las vacunas”, y que toda la evidencia disponible descarta cualquier vínculo.
La OMS instó a los países a basar sus políticas de vacunación en la evidencia científica más rigurosa y evitar decisiones que pongan en riesgo la confianza pública. La organización remarcó que las vacunas han salvado millones de vidas y continúan siendo fundamentales para proteger a la infancia en todo el mundo.



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