El futbolista misionero Camilo Villarreal volvió a ser protagonista de una consagración internacional y este fin de semana celebró un nuevo campeonato, esta vez con Real Potosí, uno de los clubes más populares del fútbol boliviano. La institución regresará a la primera división tras conquistar la Copa Simón Bolívar, coronación que marcó el cierre de un año extraordinario para el jugador nacido en Misiones, quien logró ganar todos los torneos que disputó en 2025.
Desde su llegada a Bolivia a comienzos de temporada, Villarreal se convirtió en una pieza clave en el equipo lila. Real Potosí avanzó con firmeza en cada instancia del certamen, ganó su grupo y superó con autoridad cada cruce eliminatorio hasta llegar a la final ante San Juan FC, donde sentenció la serie con un 4 a 0 en la ida y un empate 1 a 1 en la vuelta, desatando la fiesta en un estadio colmado por más de 28 mil hinchas.
La emoción del ascenso y el valor de un año inolvidable
Tras la consagración, Camilo expresó a Cabina Deportiva por Radio Up, su enorme alegría por el logro conseguido y por la dimensión histórica que significa devolver a Real Potosí a la élite del fútbol boliviano después del descenso sufrido en 2021. “Estoy muy contento. Acá es un equipo grande; en la final jugamos con 28 mil personas y toda la ciudad estaba emocionada. Cada vez que me subía a un taxi me pedían que salgamos campeones. Haber aportado mi granito de arena para darle esta alegría a la gente me deja muy feliz”, señaló.
El jugador también destacó lo significativo que es quedar en la historia de un club que recupera su lugar en la primera división, y dedicó el título a su familia, a Dios, a quienes siempre lo apoyan y a la gente de Misiones. “Estas cosas no tienen precio. La carrera del futbolista es corta y salir de Misiones es muy difícil. Después de tanto sacrificio, uno disfruta mucho estos momentos”, expresó.
Villarreal reconoció que atraviesa un desgaste físico lógico tras un año de competencia muy exigente. Antes de llegar a Bolivia había jugado en Grecia, donde también se coronó campeón después de 41 años con Rethymniakos. “Ahora quiero descansar. Fue un año muy intenso. Recibí llamados y evaluaré qué es lo mejor para mi futuro. Me gusta competir y estar en equipos que aspiren a cosas grandes”, adelantó.
El misionero aprovechó para enviar un mensaje especial a quienes sueñan con crecer en el deporte: “A los chicos de Misiones les digo que siempre hay que luchar, nunca rendirse y trabajar duro, porque todo llega”.

Una carrera marcada por desafíos, títulos y permanentes reinvenciones
Formado en Guaraní Antonio Franco y surgido de las selecciones juveniles de Misiones, Villarreal fue descubierto por el coordinador Enrique Borreli y se incorporó a Argentinos Juniors, donde inició su trayectoria profesional. Su progreso lo llevó a ser observado en 2020 por la selección sub-21 de Polonia, país cuya nacionalidad obtuvo un año después.
Entre 2021 y 2023 desarrolló gran parte de su carrera en el fútbol polaco, con pasos por Widzew Łódź, donde fue campeón tras una actuación clave con goles y asistencias en la fecha decisiva del ascenso, y por clubes como Unia Janikowo, GLKS Dobrcz y Starowice. En esa etapa también enfrentó uno de los momentos más difíciles de su carrera cuando sufrió la rotura de ligamentos cruzados, lesión que lo mantuvo inactivo por un tiempo.
En 2024 se trasladó a Belice para jugar en Verdes FC, donde fue subcampeón aportando goles y nueve asistencias, y estuvo a punto de coronarse con un tiro libre que dio en el palo en la final. Ese mismo año continuó su recorrido en Stalowa Wola.
La temporada 2025 comenzó con un nuevo desafío europeo al sumarse al Rethymniakos de Grecia, donde obtuvo la Copa Creta y nuevamente se transformó en un jugador determinante. Meses después firmó con Real Potosí, donde cerró el año con otro título internacional, completando un ciclo perfecto en el que ganó todos los torneos que disputó.
Un presente de gloria y un futuro abierto
El ascenso con Real Potosí no solo le dio a Camilo Villarreal una nueva estrella, sino que consolidó su perfil como futbolista versátil, maduro y capaz de encontrar su lugar en diferentes ligas del mundo. Mientras se toma un merecido descanso, el misionero analiza opciones que podrían llevarlo a seguir en Bolivia, regresar a Europa o incluso emprender un nuevo destino en Brasil o Asia.
Más allá de lo que decida, su 2025 quedará marcado como un año excepcional, donde cada paso reafirmó el valor del esfuerzo y la constancia. Desde la liga griega hasta el histórico Real Potosí, Camilo volvió a poner el nombre de Misiones en el mapa futbolístico internacional y se consolidó como un embajador del trabajo silencioso, la resiliencia y los logros construidos lejos de casa.
Se sorteó la Copa Argentina 2026 y quedaron definidos los cruces de 32avos https://t.co/Y3AUcDYlKm
— Radio Up 95.5 (@radioup955) December 11, 2025



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