La ciudad de Posadas se adelanta al calor y llega a diciembre con 34 natatorios oficialmente habilitados, tras completar una serie de controles técnicos y sanitarios que marcaron el inicio formal de la temporada de verano. Los espacios aprobados pertenecen a clubes, hoteles, complejos recreativos y centros deportivos que solicitaron la inspección municipal para poner en marcha sus instalaciones.
El proceso estuvo a cargo de la Dirección de Fiscalización de Seguridad y Contaminación Urbana, que verificó punto por punto las condiciones de cada predio. Para obtener la habilitación, los responsables debieron presentar la documentación de apertura y cierre de temporada, asegurar el mantenimiento estructural del lugar y demostrar que el agua cumple con los parámetros exigidos mediante análisis de laboratorio actualizados. Sin estos estudios, ninguna pileta puede funcionar.

Otro requisito clave es la presencia de guardavidas con la reválida anual aprobada, junto a su contrato vigente. El municipio remarcó que esta condición es obligatoria para todos los establecimientos que quieran operar durante el verano, sin excepciones. La seguridad de los usuarios, señalaron, depende en gran medida de este punto.
Las autoridades también aprovecharon para advertir sobre el crecimiento de espacios privados que ofrecen piletas para eventos o alquiler temporario: en esos casos, si se brinda un servicio comercial, también deben cumplirse las mismas exigencias de seguridad, salubridad y habilitación formal que rigen para los natatorios tradicionales.
Si bien algunos lugares decidieron no abrir este año, desde la comuna estiman que el número de piletas habilitadas para este verano podría aumentar en los próximos días a medida que más establecimientos finalicen los requisitos. Por ahora, Posadas ya cuenta con una oferta amplia y regulada para quienes buscan un alivio frente a las altas temperaturas.



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