El universo de la venta de contenido digital para adultos ya no es un fenómeno marginal. En la Argentina, cada vez más personas encuentran en OnlyFans una forma concreta de generar ingresos en dólares en medio de la crisis económica. En ese escenario, Wanda Bevilacqua, mentora de la plataforma, se convirtió en una de las referentes del rubro a través de cursos que capacitan desde cero y acompañan a quienes buscan trabajar sin exponerse en el país. En diálogo con Radio Up, habló de su historia, de los mitos, de las ganancias, de los miedos y también de las contradicciones sociales que rodean a este negocio.
De la pospandemia a los cursos: una salida económica inesperada
Wanda comenzó a trabajar en OnlyFans en 2020, en plena pospandemia, cuando la situación económica la empujó a buscar alternativas urgentes. “La mayoría veníamos de una pos pandemia con muchísimas deudas. Cuando vi lo que había ganado la primera, segunda y tercera semana, me di cuenta de que eso que había aprendido lo podía enseñar”, relató.
Con apenas un mes en la plataforma, decidió lanzar su primer curso en abril de 2021. Para promocionarlo, incluso pagó una publicidad a una influencer sin demasiadas expectativas. El resultado la sorprendió. “Todas las semanas tenía cursos de 20 o 25 chicas, se llenaban siempre y ahí ya no paré nunca más”, recordó.

Qué es ser mentora de OnlyFans y qué enseñan los cursos
Según explicó, el concepto de “mentora” nació dentro del mismo rubro. “Es un término que se inventó entre las chicas que damos cursos. Son las mismas alumnas las que después nos empiezan a llamar así”, contó.
El eje de su formación no está puesto solo en subir fotos o videos, sino en entender el negocio digital desde una lógica internacional. “Lo principal es enseñar a trabajar con Europa y con Estados Unidos, no con Argentina”, señaló, y explicó por qué: “Si vos trabajás con tus redes, cualquiera de tu entorno puede entrar a tu cuenta y difundir tu contenido. Eso después no sabés a dónde termina llegando”.
Por eso, uno de los puntos centrales del curso es aprender a bloquear geográficamente el país y publicitarse sin usar redes sociales personales. “Así cada una puede trabajar de manera anónima y tranquila”, afirmó.
Mujeres +30, crisis y falta de trabajo
En los últimos años, Wanda nota un crecimiento sostenido de mujeres adultas que se acercan a sus cursos empujadas por la situación económica. “Este año fue impresionante la cantidad de chicas que se sumaron. Muchas son mujeres de más de 30, mamás, que se quedaron sin trabajo o no llegan a fin de mes”, sostuvo.
En ese contexto, explicó que OnlyFans aparece como una alternativa de ingresos donde no se requiere experiencia previa, solo ser mayor de 21 años y contar con documentación válida. “Yo siempre pido que sean mayores de 21, no de 18, porque la plataforma también exige ciertos requisitos”, aclaró.

Consultada por las ganancias, Wanda fue clara en que no existen fórmulas mágicas. “Es irrelevante la cantidad de horas que trabajes. Capaz en una hora conseguís un cliente súper potencial, o tal vez en cinco horas lográs varios”, explicó.
Según su experiencia, los ingresos pueden variar ampliamente. “Podés ganar 300 dólares por día, y en una semana 1.000, 2.000 o 3.000 dólares. Todo depende de la cantidad de clientes que captes”, detalló, siempre orientados al mercado internacional.
Seguridad, filtraciones y el miedo a la exposición
Uno de los principales temores al empezar tiene que ver con la filtración de imágenes. En ese sentido, Bevilacqua fue contundente: “En la plataforma jamás tuve un problema, nunca vi mis fotos en foros ni en ninguna página. Yo estoy desde 2020 y nunca se filtró nada”.
También marcó una diferencia clave. “Los problemas aparecen cuando usás tus redes sociales. Ahí sí vi casos de chicos y chicas a los que se les filtraron las fotos por todos lados”, advirtió.

La parte menos visible: la presión emocional
Aunque destacó que nadie está obligado a hacer nada que no quiera, reconoció que existe una presión ligada al rendimiento económico. “A veces uno no tiene ganas de filmarse, de autosatisfacerse o de estar en una videollamada, pero sabés que esas cosas son las que más se pagan”, señaló.
Y agregó: “No estás obligada, pero la parte negativa es esa: decir ‘hoy tengo que entrar a la plataforma porque necesito generar plata’, aunque no tengas ganas”.
Otro de los prejuicios que Wanda se encargó de desarmar es el del cuerpo hegemónico. “OnlyFans tiene público para todo el mundo. Yo tengo alumnas de 25, de 50 y de 60 años, más flaquitas, más gorditas, rubias, morochas, de todo”, dijo.
Además, remarcó que algunas usan sus ingresos para operarse, mientras que otras continúan con el mismo cuerpo de siempre. “Todas tenemos público. Ese mito ya se rompió”, afirmó.
Consumo alto y rechazo social: la paradoja argentina
Para Bevilacqua, la Argentina vive una contradicción permanente. “Estamos entre los primeros países en consumo, pero también somos el país con menos aceptación”, planteó.
“Acá te van a bardear de todos lados, te van a insultar, nunca lo van a ver como un negocio digital. Siempre te van a decir ‘prostituta’ y un montón de cosas más”, dijo, al referirse a los ataques que recibe desde que decidió dar la cara públicamente.
Sin embargo, también recordó que su exposición ayudó a muchas. “Cuando hice mi primera nota fue muy tabú, pero muchas chicas me agradecieron porque les serví de referencia para animarse”, contó.

Los cursos que dicta Wanda pueden ser grupales o personalizados y duran cinco días. Durante ese tiempo acompaña a cada alumna desde la creación de la cuenta hasta las primeras ventas. Luego, el seguimiento continúa en grupos de asesoría.
“Yo no las dejo después del curso. La ayuda sigue”, explicó. Quienes deseen contactarla pueden hacerlo a través de su Instagram onlyf_curso.
OnlyFans como trampolín económico
Wanda también dejó en claro que no ve a la plataforma como un trabajo para toda la vida. “Only te permite generar ingresos para invertir en algo a largo plazo. Muchas chicas, cuando llegan a su mejor momento, se ponen emprendimientos o invierten en otros negocios”, explicó.
En su caso, incluso hubo etapas en las que dejó de producir contenido porque la demanda de cursos era muy alta. “Los ingresos anteriores me permitieron sostenerme sin estar activa todo el tiempo”, señaló.
Finalmente, destacó que el negocio ya no es exclusivo de mujeres. “Entre los hombres crece un montón. Tienen un público y un manejo distinto, y muchos venden incluso más que las mujeres”, aseguró.
Crece el hambre emocional: cuando el estrés se mete en el plato https://t.co/GuoWnLku65
— Radio Up 95.5 (@radioup955) December 5, 2025



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