A través de un comunicado oficial, la Casa Rosada anunció que a partir del 10 de diciembre se concretarán los cambios en dos de las carteras más estratégicas del Gobierno. La designación de Monteoliva y Presti se da en el marco del recambio de funcionarios que asumirán bancas legislativas, y fue presentada como una decisión orientada a sostener la misma línea de gestión en seguridad y defensa.
La nueva ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, venía desempeñándose como secretaria de Seguridad Nacional y es considerada una figura de plena confianza dentro del esquema impulsado por Bullrich. Desde el Ejecutivo remarcaron que su llegada buscará profundizar la política de control del delito, combate al narcotráfico y fortalecimiento del orden público, ejes que marcaron la gestión saliente.
En paralelo, la asunción del teniente general Carlos Alberto Presti al frente del Ministerio de Defensa representa un hecho histórico: será el primer militar en ocupar ese cargo desde el retorno de la democracia en 1983, lo que genera un fuerte impacto político e institucional. Presti se desempeñaba como jefe del Estado Mayor General del Ejército y cuenta con una extensa trayectoria en la conducción castrense.

El presidente Javier Milei agradeció públicamente el trabajo realizado por Bullrich y Petri, destacando su rol en la implementación de las políticas de seguridad y defensa durante los primeros tramos de su gestión, y remarcó que los nuevos nombramientos significan continuidad en el rumbo estratégico del Gobierno.
Con estos cambios, el oficialismo busca enviar una señal clara: no se trata de un giro de timón, sino de una reorganización que apunta a consolidar el control territorial, reforzar la presencia del Estado en materia de seguridad y redefinir el rol de las Fuerzas Armadas dentro del esquema institucional vigente.



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