El antropólogo Juan Nobile, coordinador del Nordeste del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), declaró ante el Juzgado Federal N°1 de Resistencia en el marco de la investigación judicial por desaparecidos durante el Terrorismo de Estado en el Chaco. Su testimonio fue incorporado también al proceso por el Derecho a la Verdad en el caso de Carlos Enrique Tereszecuk, una de las víctimas de la represión, secuestrado en noviembre de 1976.
Durante su exposición, Nobile repasó las tareas de exhumación y análisis forense realizadas por el EAAF en las tumbas NN del cementerio de Empedrado, Corrientes, donde fueron identificados los cuerpos de Rómulo Artieda (2008), Julio Andrés Pereyra (2014) y Tereszecuk (2018). Los tres habían sido rescatados del río Paraná entre 1976 y 1977, con signos de haber sido ejecutados y arrojados al agua.
“El equipo reconstruyó esos hallazgos gracias a testimonios de pescadores, registros de Prefectura Naval y documentación de institutos médicos legales. Todos los cuerpos habían sido ingresados como NN y presentaban lesiones compatibles con heridas de armas de fuego y elementos de ataduras”, explicó Nobile ante la Justicia.

El especialista detalló que los análisis forenses revelaron fracturas perimortem, amputación de falanges y heridas de ejecución en el cráneo o el pecho. “Estas evidencias permiten establecer una trazabilidad de personas desaparecidas que fueron ejecutadas, arrojadas al río y halladas en cercanías de Empedrado”, sostuvo.
Asimismo, el antropólogo señaló que el uso del río Paraná como espacio para hacer desaparecer cuerpos fue una práctica sistemática del Terrorismo de Estado. “Es una hipótesis muy fuerte. Tenemos registros de hallazgos similares no solo en Chaco, sino también en Misiones y Santa Fe: cuerpos atados, con heridas de bala y signos de muerte violenta, hallados por pescadores y enterrados como NN”, indicó.
Reconstrucción histórica y búsqueda de justicia por los desaparecidos
El caso de Carlos Enrique Tereszecuk —visto con vida por última vez en la Jefatura de Policía de Resistencia en noviembre de 1976— forma parte de una investigación impulsada por la Fiscalía Federal de Corrientes y familiares de las víctimas. En el pedido de sentencia, la fiscalía solicitó que se reconozca oficialmente que Tereszecuk fue secuestrado, torturado y ejecutado por razones políticas, y que su cuerpo fue arrojado al río Paraná y sepultado como NN.

El requerimiento se presentó ante el fallecimiento de los principales responsables identificados en la causa —los comisarios Carlos Thomas, Wenceslao Ceniquel y Lucio Humberto Caballero— y busca garantizar a los familiares el derecho a la verdad, como acto de reparación y memoria histórica.
La Fiscalía también pidió que la sentencia judicial reconstruya la sistemática de desaparición de personas mediante el arrojamiento de cuerpos al río, patrón que se repite en varias provincias del Litoral durante los años más oscuros de la dictadura militar.
“Cada identificación y restitución representa no solo una verdad científica, sino un acto de justicia y memoria colectiva”, concluyó Nobile, destacando el compromiso del EAAF en la reconstrucción de los hechos y en la búsqueda de los desaparecidos del país.
Proyectarán en Humanidades la sentencia por el derecho a la verdad
La Jueza Federal Zunilda Niremperger dará a conocer el próximo martes 11 de noviembre a las 11 de la mañana, en una audiencia virtual, la sentencia por el derecho a la Verdad por el secuestro y el homicidio de Carlos Tereszecuk.
En ese contexto, la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM convocó a una escucha colectiva de la sentencia para las 10:30 de ese día, en el Aula Magna del edificio central, por la calle Tucumán al 1946 en Posadas.
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