El debate sobre el uso de la Inteligencia Artificial (IA) se ha instalado en distintos ámbitos, y uno de los más sensibles es el de la salud mental. Profesionales del campo en Argentina han levantado la voz para advertir sobre los riesgos de reemplazar el vínculo terapéutico humano por una conversación con un chatbot.
La licenciada Andrea Vázquez, integrante de la Asociación de Psicólogas y Psicólogos de la ciudad de Buenos Aires, dialogó con el programa La Última Rosca (que se emite de lunes a viernes de 18 a 20 por Radio Up) y fue categórica al respecto. La profesional y su asociación vienen “alertando a la ciudadanía acerca de algo que consideramos que es una estafa”.
La alarma se encendió con la popularización de herramientas como ChatGPT y similares. Si bien en el ámbito educativo se comenzó a buscar un marco regulatorio, cuando este uso se traslada a la esfera de la salud mental, el panorama cambia drásticamente.
“Se convierte en un engaño toda vez que pensar que las personas conversan con la Inteligencia Artificial sea en sí mismo conceba un engaño porque la conversación, digamos, es un atributo humano”, remarcó la Licenciada Vázquez.
Desde las asociaciones profesionales, la denuncia central radica en la falta de un responsable detrás de ese “intercambio de mensajes”.
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— Radio Up 95.5 (@radioup955) October 15, 2025
La advertencia del riesgo por una posible crisis
La máquina, aseveró la psicóloga, no es más que “una máquina buscando información de bibliografía cargada vía algoritmos” y lo que devuelve a la persona “no tiene nada que ver con lo que nosotros denominamos un vínculo terapéutico”.
Este vínculo terapéutico implica “la escucha de un sufrimiento, la escucha de una situación de crisis, la escucha de un malestar”. El peligro se vuelve “muchísimo más grave cuando se trata de las edades que requieren mayor protección, como pueden ser las infancias y las adolescencias, sin ningún tipo de tope o de cuidado”.
La licenciada Andrea Vázquez fue enfática: suponer que en un chatbot hay una conversación y que lo que se escucha es un padecimiento “en su singularidad, como lo podría escuchar un profesional de la salud, matriculado y formado”, es lo que hoy “pone en riesgo a la población”.
Consultada sobre si este fenómeno se debe a los altos costos de la terapia tradicional o a la facilidad de las personas para comunicarse a través de pantallas, la experta descartó que sea una cuestión económica.
“No tiene que ver necesariamente con un costo porque, bueno, digo, también está todo el sistema público de salud, el subsector estatal”, explicó, indicando que es posible acceder a la atención en Argentina como ciudadanos.
Sin embargo, Vázquez reconoció que la pandemia dejó una “situación de emergencia” en el campo de la salud mental, con un crecimiento exponencial de la demanda y de los problemas de la población. Esto ha generado un “cuello de botella en el sistema de atención”, tanto estatal como privado.
A pesar de la alta demanda, la profesional cree que el problema de fondo es la “llegada de la IA”, que ha sido vertiginosa y para la cual “no hemos tenido tiempo de pensar y reflexionar cuáles van a ser los verdaderos cambios en las subjetividades que estas herramientas están trayendo”.

Situación de riesgo
Finalmente, Vázquez diferenció la IA como complemento de la tarea profesional, de la aparición de chats que “son consultas en soledad entre una persona que tal vez está pasando un mal momento y una máquina”.
La máquina, concluyó la psicóloga, “de ningún modo se puede acercar a poder relevar si hay una situación de riesgo o poder hacer alguna devolución concreta en cuanto a lo que a esa persona le pasa”.
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