En diálogo con “Arriba la Radio” por Radio Up, el vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Salvador Femenía, respaldó el eje central de la reforma laboral que impulsa el presidente Javier Milei, orientada a “terminar con la industria del juicio” y generar un marco más justo para las pequeñas y medianas empresas.
“Hoy tenemos niveles de conflictividad laboral y judicialización que no se condicen con la actitud que las pymes tenemos con nuestros empleados. Hay juicios que hacen desaparecer pymes sin justificación”, advirtió Femenía.
El dirigente afirmó que el sector valora las señales de la Corte Suprema que “ha tratado de poner límite a las liquidaciones desmedidas” y destacó la necesidad de una ley que “dé pautas previsibles” en los mecanismos de actualización de créditos laborales.
“No queremos perjudicar los derechos de nadie, pero también se vulneran los derechos de las pymes, que somos las que damos trabajo”, enfatizó.

Reforma laboral y presión tributaria: “Van de la mano”
Femenía de CAME planteó que la competitividad de las pyme depende no solo de una modernización del régimen laboral, sino también de una revisión integral del sistema impositivo. “El combo de presión tributaria y conflictividad laboral va de la mano. Es muy difícil ser competitivos con esta carga”, explicó.
Detalló que la rentabilidad bruta del sector pyme ronda el 15%, pero que los impuestos provinciales y municipales se llevan entre un 7 y 8%, volviendo “incompatible” la subsistencia de muchas firmas. “Con ingresos brutos del 5% y tasas municipales de 2 o 3%, la ecuación no cierra. El Estado nacional debe generar acuerdos para que esto sea compatible con una estructura tributaria racional”, subrayó.

“No estamos vulnerando derechos, estamos corrigiendo excesos”
El vocero de CAME defendió la necesidad de que la reforma no se interprete como un retroceso en materia de derechos laborales, sino como una actualización necesaria frente a nuevas realidades tecnológicas y productivas.
“No estamos vulnerando derechos, pero no puede ser que con una inflación del 500% se ajusten créditos laborales como si fuera del 1200%. Es insostenible para una pyme”, explicó.
Femenía sostuvo que el sistema laboral argentino “debe acomodarse al mercado y a los niveles de competencia internacional” para poder generar más empleo formal. “Tenemos una informalidad que iguala al empleo registrado, y eso impacta directamente en el sistema jubilatorio”, agregó.
“El sindicalismo también debe adaptarse”
En relación con el papel de los gremios, el representante de CAME consideró que el sindicalismo argentino “ha perdido poder” y debe “acomodarse a una nueva etapa de diálogo”.
“El gremialismo debe tener un discurso hacia afuera donde no todo sea un ‘no’. El mundo cambió y hay que ajustar algunas cosas sin perder derechos. Las condiciones de trabajo y la incorporación de tecnología hoy nos dan un marco diferente”, reflexionó.

Ventas en caída y expectativa post electoral de CAME
Al ser consultado sobre la situación actual del sector pyme, Femenía fue contundente: “Las ventas están en caída. Estamos en una situación muy difícil y no hay ningún factor macroeconómico que haga pensar en una mejora inmediata”.
El dirigente manifestó que el empresariado “espera pasar el período electoral” para conocer un nuevo escenario político y económico que “dé señales de estabilidad”. “Hace falta un cambio, no importa cómo terminemos políticamente. Necesitamos previsibilidad y diálogo para construir una Argentina productiva”, concluyó.
Te dejamos la entrevista completa con Salvador Femenía de CAME:



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