Los vecinos del barrio Rocamora reclaman al municipio la instalación de luminarias y reductores de velocidad. Sostienen que ambas falencias generan riesgos viales y contribuyen a la inseguridad en la zona.

El presidente barrial, Daniel Saldivar, señaló que días atrás una perrita murió tras ser atropellada por un conductor que circulaba a gran velocidad. “Esta vez le pasó a un perrito, pero pudo haberle pasado a uno de los niños del barrio”, advirtió en diálogo con Radio UP.
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La preocupación de los vecinos no se limita al tránsito. Saldivar explicó que la falta de iluminación genera mayor vulnerabilidad y relató que con frecuencia aparecen personas desconocidas que “manguean las casas” y observan si los habitantes viven solos o tienen mascotas.
También, mencionó la presencia de vendedores ambulantes y recolectores que recorren el barrio en horarios inusuales, lo que despierta sospechas entre los residentes.

Para enfrentar la situación, la comunidad implementó un grupo de vecinos activos, una línea directa con la comisaría y una colecta barrial para comprar alarmas que se activan ante movimientos extraños. Sin embargo, remarcan que estas medidas no sustituyen la necesidad de infraestructura básica como alumbrado y controles viales.
Finalmente, Saldivar remarcó que en reuniones con otros presidentes barriales encontró problemáticas similares vinculadas a la falta de luminarias. Los vecinos insisten en que las autoridades den respuesta para reducir los riesgos de accidentes y mejorar las condiciones de seguridad en la zona.



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