En diálogo con el programa Realidad Mixta de Radio Up, el economista Guillermo Knass apuntó contra el esquema cambiario actual y sostuvo que el atraso del dólar es una medida populista que termina siendo costosa. “El problema acá es el dólar atrasado. Si es barato para comprar afuera, es caro para vender afuera, entonces no acumulás reservas. Y sin reservas, siempre termina en corrida”, explicó.
Knass recordó que esta dinámica es recurrente en la historia económica argentina: “Esto pasó con Macri, con Massa, con Cristina, pasó siempre. Atrasar el dólar también es populista y sale caro”.

Reservas estancadas y metas incumplidas
El economista señaló que la situación de las reservas del Banco Central es crítica. “Si bien el volumen de la reserva bruta está alto, en las líquidas tenés el préstamo del Fondo, y eso no es consistente a largo plazo”, afirmó.
Además, subrayó que el país no logró cumplir con los compromisos asumidos: “No se cumplió la meta de comprar 4.000 millones en junio ni los 4.000 millones más ahora. No hay de dónde sacar”.

Inflación: un escenario distinto al pasado
Knass diferenció el contexto actual de otras corridas cambiarias. “La diferencia es que no hay emisión para financiar déficit, entonces el pase a precios es bajo”, explicó.
Según el economista, la inflación se mantiene contenida: “La última inflación fue de 1,9% y las mediciones de alta frecuencia no anticipan que septiembre supere el 2%”.
“Es una buena noticia que el dólar suba y los precios no acompañen, porque permite corregir el atraso sin disparar la inflación”. Sin embargo, advirtió que los productos importados sí sufrirán aumentos directos por la suba del tipo de cambio.

La banda cambiaria bajo presión
Uno de los puntos más críticos del análisis de Knass fue la política de intervención oficial. “La banda de flotación ya está muerta. El primer día de corrida el Banco Central intervino con 50 millones, al día siguiente con 360 millones. A este ritmo es insostenible hasta las elecciones”, advirtió.
El economista fue tajante respecto a la estrategia gubernamental:
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“El error fue poner una banda absurda. Si el dólar hubiese estado en el nivel actual desde el principio, no sería tan grave”.
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“El problema es de credibilidad: calculaste mal y el mercado lo sabe”.
Riesgo país y acceso al crédito
Knass también se refirió al impacto de la crisis en el financiamiento externo. “Con un riesgo país en 1.500 puntos, Argentina no puede acceder a los mercados. El gobierno necesita dólares para pagar deuda, pero los gasta en defender la banda”, alertó.
A su juicio, esta dinámica genera un doble problema: se debilitan las reservas y se deteriora la confianza en la capacidad de pago del país. “Es una encerrona complicada”, resumió.

Historia repetida y credibilidad en juego
Para Knass, lo que ocurre hoy responde a un patrón que Argentina no logra romper: “Dólar barato, déficit en la cuenta corriente, caída de reservas, corrida y ajuste brutal. Siempre termina igual”.
El economista sostuvo que el tipo de cambio real de equilibrio ronda los 1.700 pesos: “Ponerlo mucho más abajo es insostenible. La credibilidad se construye con fundamentos, no con pronósticos absurdos”.
En este sentido, criticó la política oficial: “Si decís que el dólar va a caer a 900 o a 1.000, eso no es creíble. La gente cree en lo que tiene lógica económica, no en ilusiones”.

Un futuro atado a la política
Knass concluyó que la evolución del dólar y de la economía en general dependerá en gran medida del escenario electoral. “Lo que va a tranquilizar o exacerbar es la política. Y en la Argentina, todos los días parece aparecer una cosa nueva”, reflexionó.
Mientras tanto, reiteró su preocupación: “Ojalá esto se estabilice, porque si le va mal al gobierno, el que sufre es la gente. Pero la encerrona cambiaria es grave y la credibilidad está en riesgo”.



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