El entrenador Miguel Ángel Russo seguirá bajo internación en la clínica Fleni, ubicada en el barrio de Belgrano. Los médicos decidieron prolongar su estadía al menos 24 horas más, hasta comprobar que la infección urinaria que padece esté controlada.
El DT de Boca Juniors había quedado internado el martes luego de que los análisis de orina arrojaran resultados desfavorables. Según indicaron, de evolucionar favorablemente podría recibir el alta médica este jueves por la mañana, aunque por ahora continuará en observación.
Durante la jornada recibió la visita de Ignacio Russo, su hijo y delantero de Tigre. En su entorno cercano aseguran que el técnico está de buen ánimo y que insiste con regresar a su casa para acompañar a sus dirigidos en los entrenamientos. Mientras tanto, Claudio Úbeda quedó a cargo del plantel.

Mientras el entrenador atraviesa este cuadro, el plantel del Xeneize retomó los entrenamientos en el complejo de Ezeiza bajo la conducción del asistente técnico Claudio Úbeda. Junto a él trabajan Juvenal Rodríguez como segundo ayudante de campo, Adrián Gerónimo y Cristian Aquino como preparadores físicos y Cristian Muñoz en la preparación de arqueros. El próximo compromiso oficial será el domingo 14 de septiembre, cuando Boca visite a Rosario Central en el Gigante de Arroyito por la octava fecha del Clausura.
El martes por la noche, Russo permaneció conectado a un suero mediante el cual recibió hidratación y antibióticos. Los estudios confirmaron la presencia de una bacteria resistente, motivo por el cual los especialistas consideraron necesario mantenerlo internado y descartar un tratamiento ambulatorio.

Un punto llamativo es que desde Boca no hubo comunicados oficiales ni mensajes públicos en relación con la salud del entrenador. El estado de Russo ya había despertado preocupación en las últimas semanas, dado que en sus recientes apariciones se lo vio con poca movilidad y cansancio evidente, lo que lo llevó a dirigir sentado en los últimos partidos.



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