El Dr. Cristian Bortoluzzi, neurólogo del Hospital Madariaga y del Parque de la Salud, dialogó en Radio Up sobre las causas, las consecuencias y los hábitos que ayudan a mejorar la calidad del descanso.
Bortoluzzi confirmó que la demanda hospitalaria crece en diferentes áreas neurológicas, entre ellas los trastornos del sueño, la ansiedad, las cefaleas y los eventos cerebrovasculares. “La demanda es bastante extensa, no solo en patologías del sueño, sino también en todo lo que viene con los trastornos de ansiedad, cefaleas, eventos cerebrovasculares”, señaló.
Aunque en la creencia popular se piensa que los adultos mayores son quienes más sufren insomnio, el especialista destacó que hoy son los jóvenes y adolescentes quienes más consultan por esta problemática.
El impacto de las pantallas y la luz azul
Uno de los factores más frecuentes es el uso del celular y otros dispositivos electrónicos antes de dormir. “El primer problema es ya irnos a la cama con un dispositivo electrónico, que emite una luz azul. Eso inhibe la producción de melatonina, la hormona que nos ayuda a conciliar y mantener el sueño”, explicó.
La falta de melatonina repercute directamente en la dificultad para iniciar el descanso y en la mala calidad del mismo. “El cerebro no registra si es de día o de noche, porque recibe esa luz azul constante, como si siguiera siendo de día”, advirtió.

¿Cuántas horas deberíamos dormir?
El neurólogo detalló que cada etapa de la vida tiene diferentes necesidades fisiológicas: los recién nacidos hasta 22 horas, adolescentes: entre 10 y 12 horas, adultos jóvenes: entre 8 y 9 horas y adultos mayores: entre 5 y 6 horas.
“No significa que un adulto mayor que duerme 6 horas tenga insomnio, sino que su cerebro necesita ese tiempo para reparar y eliminar desechos”, aclaró.
Además, insistió en la importancia de dormir la cantidad de horas seguidas, sin fragmentar en varias siestas: “No es lo mismo dormir 4 horas de siesta y 4 de noche. El sueño debe ser continuo, porque en la segunda mitad de la noche aparece el sueño REM, clave para integrar la información adquirida, reparar células y eliminar toxinas”.
Mitos y realidades: ¿hay que dormir antes de la medianoche?
Bortoluzzi señaló que lo ideal es acompañar el ciclo solar. En invierno, dormir cuando baja el sol (19 hs aprox.) y levantarse al amanecer y en verano, cuando el sol se oculta más tarde (21 hs), el descanso debería ser de 7 a 9 horas.
“El ser humano alteró este ciclo fisiológico con la luz artificial y los hábitos nocturnos. Sin embargo, lo natural sería descansar de acuerdo a la luz solar”, explicó.
Señales de alerta: ¿cuándo consultar al médico?
El síntoma más importante es la somnolencia diurna. “El principal motivo de consulta es el cansancio diurno. Son personas que se duermen en cualquier lugar: en una sala de espera, en el escritorio, incluso manejando”, detalló.
También son señales de alerta la dificultad para levantarse, el sueño no reparador a pesar de dormir muchas horas, ronquidos persistentes y pausas respiratorias (apneas del sueño).
“El ronquido no es solo una molestia social, fragmenta el descanso y evita que entremos en etapas profundas del sueño. Las apneas producen microdespertares y el sueño deja de ser reparador”, explicó.
Consecuencias en la salud
La mala calidad del sueño está relacionada con enfermedades graves. Por un lado, las neurodegenerativas como el Alzheimer, con mayor predisposición en personas con insomnio crónico. por otro, las sefaleas matutinas, consecuencia directa de dormir mal y eventos cerebrovasculares y patologías respiratorias (apneas y roncopatías).
“Está demostrado que la falta de sueño aumenta el riesgo de enfermedades neurodegenerativas y de cefaleas. Por eso es un tema que no se puede minimizar”, enfatizó.

Hábitos saludables para mejorar el descanso
El Dr. Bortoluzzi recomendó implementar una higiene del sueño adecuada; evitar pantallas después de las 20 hs., realizar actividad física temprano, no de noche, cenar en horarios adecuados y con comidas livianas, generar un ambiente relajado al llegar a casa y reemplazar luces LED frías por luces cálidas amarillas.
“Son cambios simples que ayudan a preparar al cerebro para reconocer la llegada de la noche y entrar en un ciclo de sueño natural”, indicó.
El servicio de neurología en Posadas
El Hospital Madariaga, dentro del Parque de la Salud, cuenta con un servicio de neurología clínica que funciona de lunes a viernes, mañana y tarde. Un equipo de cinco neurólogos aborda patologías del sueño y otras enfermedades neurológicas.
Entre los estudios disponibles se realizan electroencefalogramas, polisomnografías (estudios de sueño durante toda la noche), electromiogramas para evaluar la función del sistema nervioso periférico.
La primera instancia siempre es una consulta médica detallada, con un interrogatorio para identificar los hábitos y posibles causas del trastorno.
“La polisomnografía permite registrar patrones eléctricos del cerebro, respiratorios, cardíacos y musculares durante el descanso. Incluso se utiliza para detectar sonambulismo, terrores nocturnos o movimientos involuntarios”, explicó el neurólogo.
El Dr. Cristian Bortoluzzi subraya que dormir no es un lujo, sino una necesidad vital para el cerebro y el cuerpo. La higiene del sueño, el control de pantallas y la consulta médica temprana son claves para prevenir secuelas graves en la salud.
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— Radio Up 95.5 (@radioup955) August 27, 2025
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Te dejamos la entrevista completa:
https://soundcloud.com/radioup-671297760/cristian-bortoluzzi


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