Un ejemplar de yaguareté fue registrado por primera vez en la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í, en pleno corazón de la selva misionera, gracias a las cámaras trampa instaladas por la Fundación Vida Silvestre Argentina.
El hallazgo corresponde a “Sami”, un macho adulto previamente identificado en Brasil por el equipo de Onças do Iguaçu y monitoreado en los últimos años en distintas áreas protegidas de la región. El felino, en peligro crítico de extinción en Argentina, había sido fotografiado en 2022 dentro del Parque Nacional Iguazú y en 2024 en la propiedad Campo Los Palmitos.
Su aparición en Urugua-í confirma la importancia del Corredor Verde, un bloque de selva continua que permite la movilidad de especies de gran porte.
“La presencia de Sami refuerza la necesidad de conservar y restaurar la selva misionera para garantizar la supervivencia de esta especie emblemática”, destacó Karina Schiaffino, administradora de la reserva.
La historia de Sami, el yaguareté
Luego de obtener los registros del yaguareté, la información fue compartida y cotejada con el banco de datos que lleva el equipo de Proyecto Yaguareté (CeIBA-CONICET). El ejemplar registrado fue identificado como Sami, un macho adulto habitualmente fotografiado por los biólogos de Onças do Iguaçu en el Parque Nacional do Iguaçu, Brasil, donde recibió su nombre.
En 2022, Sami cruzó el río Iguazú y fue fotografiado dentro de los límites del Parque Nacional Iguazú, en Argentina. Dos años después, en 2024, se lo registró en la propiedad Campo Los Palmitos. Recientemente, sus movimientos lo llevaron hasta la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í, donde es la primera vez que se lo registra.

Conservación transfronteriza
El comportamiento del yaguareté refleja su necesidad de grandes extensiones de hábitat en buen estado de conservación y conectadas entre sí. Por ello, su registro constituye una señal alentadora para los equipos de conservación que trabajan en Misiones y en Brasil, y un recordatorio de los desafíos pendientes: combatir la caza furtiva y restaurar zonas degradadas.
La presencia de Sami demuestra la importancia del Corredor Verde consolidado en el núcleo norte de selva misionera, un gran bloque de áreas naturales que permite la movilidad de especies de gran porte como el yaguareté. Al mismo tiempo, refuerza la necesidad y urgencia de seguir trabajando para protegerlo de los cazadores y restaurar los parches de selva que han sido degradados.
Cada registro de un yaguareté es una señal de esperanza y un recordatorio de que la conservación y la restauración del Bosque Atlántico son esenciales para garantizar la supervivencia de esta especie emblemática y de toda la biodiversidad que depende de la selva misionera.
Una reserva clave
Creada en 1997, la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í protege 3.243 hectáreas de selva y un tramo estratégico del arroyo Urugua-í, vital para comunidades locales, actividades productivas y generación de energía. Además, impulsa proyectos de investigación, formación y restauración, entre ellos el Vivero de Especies Nativas Andrés Johnson, que desde 2008 produce miles de plantines destinados a recuperar el Bosque Atlántico.
Una especie en riesgo
En Argentina sobreviven menos de 250 yaguaretés, distribuidos principalmente en Misiones, lo que convierte cada registro en un indicador fundamental del estado de conservación de la selva.

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