La economía argentina navega en aguas turbulentas, y el dólar, una vez más, se convierte en el barómetro de la incertidumbre. En medio de un contexto de alta volatilidad, la llegada de un desembolso de 2 mil millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI) genera expectativas de una posible estabilización. Sin embargo, en el corto plazo, los efectos de las últimas fluctuaciones ya se hacen sentir, con cadenas comerciales ajustando sus precios al alza, y un consumidor que resiste la suba.
"La premisa del gobierno es clara: el mercado se regula solo. Ante las oscilaciones del tipo de cambio, la estrategia del Banco Central, el Banco Nación y el Tesoro es intervenir mínimamente, inyectando o retirando dólares para evitar picos abruptos", dijo el economista Darío Benítez en diálogo con La Última Rosca por Radio Up. Se busca acostumbrar a los argentinos a una "flotabilidad" del dólar, que podría oscilar entre un rango de 1.300 y 1.380 pesos en el transcurso del mes.
Sin embargo, el panorama se complejiza con la aparición de un nuevo "piso" del dólar, que se ha mantenido por encima de los 1.300 pesos durante las últimas semanas. Este nuevo parámetro ha llevado a muchas empresas a actualizar sus listas de precios, trasladando el aumento del tipo de cambio al costo final de los productos. A esto se le suma un alza generalizada en combustibles y servicios, lo que termina de presionar sobre los costos operativos de los comercios.
Frente a este escenario, el consumo muestra una marcada caída. Los datos son contundentes: en los primeros siete meses del año, el retroceso es del 18% en comparación con el mismo período del año pasado. Y si bien la caída se notaba inicialmente en el consumo de alimentos, ahora se ha extendido de manera dramática a otros rubros. En el sector de electrodomésticos, por ejemplo, el desplome supera el 50% anual, una cifra que refleja la dificultad de los consumidores para acceder a bienes de alto valor, en parte por la caída de la financiación.

Ante la retracción de la demanda, muchos comerciantes están recurriendo a las promociones: descuentos del 10%, 20%, 25%, 2x1. Estas medidas buscan motivar la compra y evitar la acumulación de stock, un problema que puede generar pérdidas por vencimiento de productos o altos costos de mantenimiento.
Desde el gobierno se descarta por completo la intervención directa en el mercado, como la fijación de precios, argumentando que este tipo de medidas generaría desabastecimiento. La experiencia pasada, con programas como "Precios Justos", demostró que la imposición de valores de venta puede llevar a la falta de productos en las góndolas, ya que los comerciantes optan por no vender si el precio de venta no cubre sus costos de reposición.
En este modelo, es el consumidor quien tiene el poder de regular los precios. El comerciante, al ver que la demanda no convalida el precio de sus productos, se ve obligado a bajarlo para evitar la pérdida de valor de su stock.

Sube el dólar y cae la competencia con los países limítrofes
En medio de este contexto, la modificación del régimen de compras de electrodomésticos a productos de Tierra del Fuego busca dinamizar el sector. La medida apunta a que los productos de la isla, que no pagan ciertos impuestos a nivel nacional, puedan circular por el país sin cargos adicionales. Esto, en teoría, debería reducir el precio final de productos como heladeras y lavarropas, incentivando el consumo.
Sin embargo, Benítez señaló que la efectividad de la medida se enfrenta a un desafío importante, especialmente en regiones de frontera como Misiones. La competencia con los países limítrofes, donde los productos de electrónica pueden conseguirse a precios hasta un 30% más bajos, es un factor clave. Si bien comprar en el exterior implica costos adicionales y trámites aduaneros, muchos consumidores están dispuestos a hacerlo para conseguir un mejor precio.
La situación exige creatividad por parte del comercio local. Más allá de las promociones de descuento, los comerciantes deben buscar nuevas estrategias para fidelizar a sus clientes y competir con las condiciones desiguales de la frontera. El resurgimiento del "crédito de la casa", la oferta de pagos con tarjetas y en efectivo, y la atención personalizada, son herramientas que pueden marcar la diferencia.
El dólar oficial marcó un récord: subió $25 y cerró a $1.325 en Banco Nación. El MEP y el CCL también escalaron, mientras las reservas del BCRA rondan los US$41.241 millones. https://t.co/xWHuVC8HqD pic.twitter.com/1E64lXEUYU
— Radio Up 95.5 (@radioup955) July 30, 2025



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