Misiones atraviesa una de las peores crisis del sector de la construcción de las últimas décadas. La decisión del Gobierno nacional de recortar los fondos destinados a infraestructura y paralizar obras públicas dejó notables efectos. Al menos así lo describió el ingeniero Néstor Carvallo, presidente del Centro de Constructores de Misiones, en diálogo con Radio Up. Precisó que en sólo un año cerraron 65 empresas constructoras en la provincia, mientras que en la última década se perdieron aproximadamente 250 firmas.

“La situación es muy crítica. Más que preocupados, estamos golpeados. Esto no es una crisis más, es una crisis estructural. Y lo peor es que es provocada por una decisión política clara del Gobierno nacional: desmantelar el sistema de obra pública”, denunció Carvallo.
Empresas de construcción cerradas y empleos perdidos
De las empresas cerradas, Carvallo señaló que muchas de ellas eran socias del Centro de Constructores. “No solo se pierde mano de obra de obreros, también se queda en la calle personal técnico, ingenieros, administrativos... Equipos que llevaban años trabajando juntos. Reconstruir eso va a ser muy difícil”, observó.
Además, destacó la dificultad de “reconvertirse” en un sector altamente especializado, con maquinarias costosas que hoy están siendo vendidas solo para sostener la operación mínima de las pocas obras activas.
Desde hace dos años, describió que las empresas del rubro vienen sosteniéndose a duras penas, enfrentando una inflación elevada, cambios de gobierno y un contexto social inestable. Pero, según Carvallo, el golpe más duro llegó con el vaciamiento deliberado de organismos clave: “Se están cerrando Vialidad Nacional, FONAVI, la Secretaría de Vivienda, ENOSA. Todos los organismos vinculados a la infraestructura pública están siendo vaciados”.
A esta situación se suma el incumplimiento por parte de Nación de los convenios firmados con las provincias. En Misiones, por ejemplo, recalcó que muchas obras que iban a ser financiadas por Nación o transferidas a la jurisdicción provincial siguen paralizadas. “El convenio firmado en 2023, incluso con funcionarios de alto rango como Guillermo Francos, no se está cumpliendo", denunció. "Las obras que debía financiar la Nación no alcanzan ni el 10% de ejecución, y muchas que deberían haber sido traspasadas a la provincia nunca lo fueron”, afirmó.
Rutas destruidas y riesgo para la vida
El deterioro de las rutas nacionales es otro punto de preocupación. “Hay sectores intransitables, llenos de cráteres. Esto no solo encarece y enlentece el transporte de la producción, también pone en riesgo la vida de quienes transitan por allí”, advirtió el ingeniero. Además, mencionó que Vialidad Nacional tenía a su cargo el mantenimiento del puente internacional Posadas–Encarnación, y hoy no está claro quién tiene esa responsabilidad, lo cual representa un riesgo adicional.
A pesar del duro contexto, Carvallo reconoció el esfuerzo del Gobierno provincial para sostener el sector. “Hay una mesa de trabajo permanente entre las autoridades provinciales y las empresas. Se están buscando mecanismos para actualizar precios, conseguir financiamiento y sostener las obras que aún se ejecutan con recursos propios”, detalló. Como ejemplo, mencionó las inversiones en el puerto de Posadas, rutas provinciales, hospitales y algunas viviendas.

Sin embargo, la situación sigue siendo crítica: viviendas financiadas por Nación y hasta el 90% de las mismas paralizadas, lo cual implica no solo pérdida de inversión, sino riesgo de ocupaciones e intrusión.
“Es peor que el 2001, porque es una decisión política”
Consultado sobre si existía un antecedente similar, Carvallo comparó la situación actual con la crisis del 2001, pero con una diferencia clave: “En aquel entonces fue una crisis financiera profunda, pero no una decisión política de abandonar la obra pública. Hoy, en cambio, hay una voluntad política deliberada de vaciar todo lo que tenga que ver con infraestructura”.
El panorama del sector de la construcción en Misiones es desolador. Cierre masivo de empresas, desempleo, paralización de obras y deterioro de la infraestructura crítica son algunas de las consecuencias de una política nacional que, según denuncian desde el Centro de Constructores, está desmantelando el aparato público de obras.
La CEM pidió derogar la prohibición del glifosato en Misiones: “No es política electoral, es urgencia productiva”, dijo Fachinello. https://t.co/zr6uAUfHHB pic.twitter.com/GFlrZBugYF
— Radio Up 95.5 (@radioup955) July 31, 2025
Leé más: Obra pública y yerba mate: las dos críticas más importantes de Passalacqua al gobierno de Milei



//



