La Capilla Nuestra Señora de Guadalupe del barrio Latinoamérica, en Posadas, se prepara para celebrar este lunes 23 de junio, desde las 19:30 horas la tercera edición de la Fiesta de San Juan. El evento, que año tras año crece en participación, propone una noche colmada de tradición, cultura popular y espiritualidad, con actividades pensadas para toda la familia.
San Juan se celebra este lunes 23 de junio
En diálogo con el programa La Última Rosca, emitido por Radio Up, el coordinador pastoral Ezequiel González compartió detalles de la organización, el sentido simbólico de la fiesta y el entusiasmo de la comunidad guadalupana, que “se prepara con mucha alegría a pesar de la lluvia, con la esperanza de que el clima acompañe”.

“Esta es la tercera vez que realizamos la fiesta de forma consecutiva, tratando de recuperar una tradición muy nuestra, con un enfoque familiar, cercano, lleno de gestos y diversión”, expresó González.

Entre las actividades más esperadas se destacan el cruce de brasas, la quema del muñeco de San Juan, juegos populares como el toro candil, la pelota tatá y el palo enjabonado, además de una cantina con empanadas picantes, sopa paraguaya y otros sabores típicos del Paraguay, que aportan al carácter multicultural del encuentro.
“La bendición del fuego comenzará a las 19:00 y el cruce de brasas será cerca de las 23:30. Vamos a tener DJ en vivo, kermés y una propuesta pensada para toda la familia. Y lo más importante: lo recaudado será destinado a sostener los gastos pastorales de la capilla, como luz, agua y mantenimiento”, remarcó el referente de la comunidad.

Consultado sobre el impacto de estas celebraciones en tiempos difíciles, González explicó: “la comunidad guadalupana se caracteriza por la acogida. Es un lugar donde la gente se siente bien, donde se encuentra abrigo y contención. Y eso se ve en los frutos. En febrero, tras la tormenta que nos afectó, en solo dos días conseguimos todas las donaciones necesarias para reparar los daños. Fue un verdadero milagro”.
Sobre el cruce de brasas, una de las tradiciones más simbólicas de la noche, Ezequiel relató entre risas su propia experiencia: “la primera vez dije ‘voy a pasar por los pecados de la comunidad’ y me quemé el pie, no pude caminar un mes. Pero es un acto de fe, no un test de santidad. Hoy lo hacemos con más precaución, con guía espiritual, enfermera y todas las medidas de seguridad”.

El evento se realizará en el predio de la Capilla Guadalupe, ubicado entre los barrios Latinoamérica y Aeroclub. El ingreso es por la calle Nicaragua, y se puede llegar en colectivo con la línea 125 (barrio Nacimiento), bajando en Saavedra y Nicaragua.
“Los esperamos con los brazos abiertos. Esta es una fiesta para compartir, para rezar, para celebrar nuestra cultura y sostener la vida comunitaria. Gracias a Radio Up y a todos los que ayudan a difundir, porque eso también es construir comunidad”, cerró emocionado el coordinador pastoral.
Entrada libre – Contribución voluntaria a beneficio de la comunidad.
https://soundcloud.com/radioup-671297760/ezequiel-gonzalez-coordinador-pastoral-capilla-ntra-sra-de-guadalupeEl cruce de brasas: un ritual ancestral de fe, coraje y purificación
Caminar sobre el fuego es una práctica que atraviesa culturas y siglos. En el contexto de la Fiesta de San Juan, especialmente en comunidades del noreste argentino, Paraguay y Brasil, el cruce de brasas se presenta como uno de los rituales más simbólicos y esperados de la noche.
El origen de esta ceremonia se remonta a antiguas tradiciones paganas europeas, en las que el fuego simbolizaba el sol, la renovación y la limpieza espiritual. Con la llegada del cristianismo, muchas de estas prácticas se resignificaron y se integraron a las celebraciones religiosas, especialmente a la figura de San Juan Bautista, cuya festividad coincide con el solsticio de invierno en el hemisferio sur (y de verano en el norte).
En el cruce de brasas, los participantes —muchas veces descalzos y vestidos de blanco— atraviesan con respeto y determinación un sendero de carbón ardiente, que fue previamente preparado con leña encendida hasta reducirla a brasas brillantes. El momento es acompañado por cánticos, oraciones o silencio profundo. Lejos de ser un acto temerario, el cruce representa una especie de prueba de fe, de valentía personal y de conexión espiritual.
Cada paso sobre las brasas tiene un sentido simbólico: dejar atrás el miedo, quemar lo viejo, renovar la esperanza. Para muchos, es también una forma de agradecimiento o pedido de protección para el nuevo ciclo.



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