En la previa de la licitación de la Serie 4, el Ejecutivo habilitó a los tenedores a usar estos bonos para cancelar impuestos y obligaciones aduaneras. Será por un tope de mil millones de dólares, entre abril y octubre de 2028.
Mediante el Decreto 384/2025, el Gobierno de Javier Milei oficializó este martes una medida que mezcla aspirina financiera con un shot de marketing: los tenedores del BOPREAL Serie 4 podrán usarlos para pagar impuestos y deudas aduaneras, hasta un tope global de mil millones de dólares. La norma llega justo antes de que el Banco Central salga a buscar compradores para esta nueva serie de bonos este miércoles 18 de junio, con una emisión prevista de US$3.000 millones.
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¿Qué es exactamente la Serie 4 del BOPREAL?
La Serie 4 es la nueva edición de los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (BOPREAL), una especie de bono puente creado por el Banco Central para ordenar el descalabro que dejó el cepo cambiario. Mientras que las Series 1, 2 y 3 emitidas a comienzos de 2024 estaban destinadas casi exclusivamente a importadores con deudas impagas, la Serie 4 amplía el universo: pueden acceder también empresas con deudas internas en dólares y aquellas con utilidades o dividendos atrapados por las restricciones cambiarias.
Esta serie tiene un gancho adicional: podrá usarse para pagar deudas fiscales y aduaneras, algo que no estaba permitido en emisiones anteriores. En criollo: el bono no te da dólares hoy, pero te permite sacarte de encima impuestos mañana.
Lo que se está autorizando es que esos papeles –emitidos por el BCRA entre el 17 de junio y el 30 de septiembre de 2025– puedan utilizarse más adelante, entre el 30 de abril y el 31 de octubre de 2028, para cancelar obligaciones fiscales y aduaneras, incluyendo intereses, multas y accesorios. Aunque hay letra chica: no podrán usarse para aportes a la seguridad social, ART, el impuesto al cheque ni para obligaciones como agente de retención o deudas de terceros.
¿Qué es el BOPREAL y por qué debería importarnos?
El BOPREAL fue diseñado como un parche financiero elegante para un problema incómodo: más de US$40.000 millones en deudas comerciales que el sector privado argentino no pudo pagar por culpa del cepo. El Gobierno no tiene dólares para liberar todo eso, así que creó estos bonos: un pagaré estatal que promete devolverte los verdes... en uno, dos o tres años. Mientras tanto, los bonos se negocian en el mercado, sirven para mover pesos, o –como ahora– para pagar impuestos.
Es un invento sofisticado: el Estado crea deuda en dólares, pero no la paga en el acto. La empuja para más adelante, a cambio de un bono que te sirve dentro del sistema. No es dinero real, pero es valor dentro del corralito fiscal argentino. Un instrumento que sólo tiene sentido si se cree en dos cosas: que el Gobierno va a pagar... y que todavía vas a estar operando en Argentina cuando eso ocurra.

Una promesa con firma oficial (y vencimiento a futuro)
Lo que acaba de hacer el Gobierno es convertir al BOPREAL en moneda fiscal. Si no te puede dar dólares, te da un atajo: pagá impuestos con eso. ¿A quién beneficia esto? A grandes empresas con pasivos acumulados que podrán limpiarse con un papel estatal. ¿A quién perjudica? A la recaudación real de aquí a tres años, y a las provincias, que verán diferidos (o licuados) los fondos que les llegan por coparticipación.
Y el truco no es nuevo: el Estado imprime valor ficticio para calmar al mercado. El BOPREAL es, en esencia, una promesa de que el país va a volver a tener dólares. Algún día. Tal vez. Pero hasta entonces, se usa como ficha de casino: no te saca del problema, pero te deja seguir jugando. ¿La jugada es audaz? Sí. ¿Es sostenible? Eso ya es otra historia.
Fuente: (Con información de Noticias Argentinas)
En Argentina se trabaja medio año solo para pagar impuestos, según el IARAF https://t.co/trVj4VaYkn pic.twitter.com/pD0Q9S4rsn
— RadioUp (@radioup955) June 16, 2025



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