Antes de que la Corte Suprema ratificara la condena a seis años de prisión contra Cristina Fernández de Kirchner, solo un expresidente argentino había enfrentado una condena judicial: Carlos Menem. En 2001, el exmandatario riojano cumplió 167 días de arresto domiciliario en una quinta de Don Torcuato, acusado de liderar una asociación ilícita en el marco de la causa por la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador.
El caso se inició en 1995 tras una investigación periodística que derivó en una causa judicial de alto impacto político. El 7 de junio de 2001, el juez Jorge Urso ordenó la detención de Menem, acusándolo de haber desviado cargamentos de armamento mediante la firma de decretos presidenciales con información falsificada.
Por entonces, Menem tenía 70 años y cumplió la prisión en una propiedad de su amigo y exfuncionario Armando Gostanian. Su esposa, la modelo chilena Cecilia Bolocco, actuó como garante judicial del arresto.
Sin embargo, el 20 de noviembre de ese mismo año, la Corte Suprema dispuso su liberación al fallar que los delitos cometidos por funcionarios públicos no podían encuadrarse dentro de la figura penal de asociación ilícita. Aquel fallo dejó sin efecto la prisión preventiva del exjefe de Estado

La causa por la venta de armas fue uno de los escándalos más resonantes del período democrático. Y la detención de Menem, el único caso hasta entonces en que un expresidente con mandato cumplido había sido privado de su libertad.
A más de dos décadas de aquel episodio, el predio de 6.000 metros cuadrados donde Menem pasó sus días bajo arresto domiciliario fue demolido y hoy funciona como depósito de una concesionaria de autos.
Con la reciente confirmación de la condena a Cristina Kirchner en la causa Vialidad, su situación judicial podría sumarse a este escueto listado de antecedentes entre los máximos líderes del país desde el retorno de la democracia. Otros expresidentes, como Fernando de la Rúa, también enfrentaron procesos judiciales —como el juicio por las coimas en el Senado—, aunque fueron finalmente absueltos.



//



