Javier Báez, delegado seccional de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en San Pedro y guardaparque provincial, expuso en diálogo con Radio Up la difícil situación que atraviesa el sector. Desde febrero no se actualiza la paritaria general y la última mesa sectorial —una reunión de administración central— cerró con una mejora del 3% que fue “impuesta por el Gobierno”, según Báez. El salario inicial del cuerpo de guardaparques ronda los 800.000 pesos, muy por debajo de la canasta básica ideal estimada en 1.800.000. “Nosotros aspiramos a la canasta ideal. La mayoría del universo de trabajadores de administración central no está llegando a cubrir ni la básica”, afirmó Báez.
Sin paritaria desde febrero y con un aumento unilateral del 3%
La última paritaria específica del sector fue en febrero. Desde entonces, los guardaparques han sido incluidos únicamente en la mesa de administración central, donde se discuten condiciones comunes para 18 organismos provinciales. Pero las necesidades del cuerpo —que opera en zonas rurales, alejadas y de alta exigencia física— no fueron contempladas. “Nosotros veníamos charlando para tener una posible mesa de actualización salarial para guardaparques que iba a ser en mayo. Pero el Gobierno respondió que no hubo actualización salarial para ningún sector”, explicó Báez.
El delegado indicó que esperan una convocatoria concreta para los próximos días: “Después de junio, los primeros días, nos tendríamos que sentar con el Gobierno a hablar de la mesa salarial de guardaparques. Todo el mes hicimos pedidos insistentes”.

A partir del año pasado, el sector logró una diferenciación interna en su estructura salarial, con la creación de una escala que va de G1 a G6. El salario testigo actualmente es el de la categoría G3, que representa entre 14 y 16 años de antigüedad. Aún así, los sueldos están lejos del mínimo necesario. “La canasta básica para abril estaba en 1.100.000 y subió un poco en mayo. El inicial de guardaparques está cerca de los 800.000. A la canasta ideal, que es de 1.800.000 según los trabajadores del INDEC, nos falta más de un 100%”, graficó.
Piñalito Norte: volvieron los guardaparques, pero no los recursos
Otro tema central fue el conflicto por los traslados de personal en el área protegida de Piñalito Norte, originado en enero a partir de denuncias internas por tala ilegal. Nueve guardaparques fueron reubicados entonces, una decisión que el gremio consideró arbitraria. Finalmente, lograron revertir esa medida. “Se revirtieron todos esos traslados. Los compañeros volvieron a su hábitat laboral. Los que estaban en Cruce volvieron a Cruce, y los de Piñalito, a Piñalito”, confirmó Báez.
Sin embargo, no hubo mejoras en las condiciones materiales de trabajo. “Los recursos están en stand by. Lo que se había pedido —vehículos, combustible, equipamiento— sigue sin llegar. Como el resto de la administración pública provincial”, lamentó.
“El reclamo no es solo salarial, es estructural”
El delegado subrayó que las demandas no se limitan al salario. Los guardaparques enfrentan condiciones complejas que requieren logística, infraestructura y respaldo político para cumplir su función en zonas protegidas, muchas veces sin señal ni medios de comunicación adecuados.
Aunque valoran algunos avances logrados en años anteriores —como la institucionalización de su escala salarial y el reconocimiento de ítems específicos por patrulla—, la falta de continuidad en las negociaciones frena cualquier mejora real. “Hay otras negociaciones que deberían seguir continuando. Por ejemplo, la actualización de algunos ítems por patrulla. Pero hoy, estamos lejos de lo básico”, cerró Báez.
Contexto crítico
Mientras el sector público provincial arrastra postergaciones y aumentos por debajo de la inflación, el privado tampoco escapa a las tensiones: según Báez, muchas pymes enfrentan “embargos automáticos por deudas fiscales recientes”, bloqueos de CUIT y restricciones para facturar. En este escenario, la sostenibilidad de los ingresos —ya sea estatales o privados— aparece como una preocupación transversal.
La próxima semana podría ser clave si el Gobierno provincial convoca a las mesas pendientes. Desde ATE insisten: la precariedad no es solo un número en el recibo de sueldo, sino una política que compromete el cuidado del patrimonio natural de Misiones.
Te dejamos la entrevista completa:
https://soundcloud.com/radioup-671297760/javier-colo-baez


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