La tensión en el fútbol rosarino volvió a escalar este jueves con un nuevo episodio que suma más leña al fuego del conflicto entre Newell’s Old Boys y Rosario Central. Un pasacalles con una fuerte carga provocadora apareció colgado en la sede “leprosa”, en lo que se presume fue una acción de hinchas “canallas”.
El mensaje del cartel no dejó lugar a dudas: “A$store: con los chicos no. Solo querían una foto con Papá”. Una frase que no solo ironiza sobre la sanción a los seis niños que semanas atrás se tomaron una foto con Ignacio Malcorra, figura de Central, sino que apunta directamente al presidente de Newell’s, Ignacio Astore, con un juego de palabras que alude al dinero y al poder.
El escándalo se originó cuando los menores, de apenas 9 años y jugadores de la escuelita del club del Parque, fueron apartados de la actividad durante tres meses, según distintas fuentes, aunque la institución negó una sanción formal. Trascendió que se les habría suspendido la beca, en lo que fue interpretado como un castigo encubierto por una simple imagen.

Desde Newell’s, la dirigencia sostuvo que la decisión fue tomada de común acuerdo con las familias para “evitar situaciones de hostigamiento”, en un intento por bajar el tono del conflicto. Sin embargo, el mensaje del pasacalles reabre heridas y expone nuevamente los límites difusos entre el folclore, la pasión y la intolerancia en una ciudad marcada por la rivalidad histórica entre sus dos grandes clubes.
El entrenador del club, Cristian “Ogro” Fabbiani, también se metió en la polémica. En declaraciones públicas, defendió la postura institucional y afirmó: “Este año es electoral y se meten con los nenes. La verdad que la foto es una foto. No deja de ser un nene”.
Por ahora, Newell’s no emitió ningún comunicado oficial sobre el hecho vandálico. Sin embargo, el episodio ya generó preocupación en las autoridades de seguridad locales, ante el riesgo de que el enfrentamiento verbal se traslade a otros terrenos.



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