En una jornada cargada de tensión y malestar, trabajadores del Hospital Garrahan nucleados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) llevan adelante este jueves 5 de junio un paro de 24 horas con una multitudinaria movilización en el centro porteño, luego del estancamiento en las negociaciones salariales con el Gobierno.
La protesta no se limita al emblemático hospital pediátrico: se trata de un paro nacional que afecta a hospitales de todo el país, reflejando el profundo malestar de los trabajadores de la salud pública frente a la falta de avances concretos en sus reclamos.
"Ninguna respuesta", fue la escueta pero contundente frase con la que respondieron desde el gremio ante la consulta sobre si hubo algún acercamiento por parte de las autoridades tras la reunión en la Secretaría de Trabajo, la cual fue duramente criticada por ATE. Según Rodolfo Aguiar, secretario general del gremio, fue un “fraude” la instancia de diálogo debido a la presencia de “funcionarios de segunda categoría, sin capacidad de decisión”.

Exigen aumento salarial
El centro del conflicto es la demanda de un aumento salarial del 100%, algo que los trabajadores del sector vienen exigiendo hace tiempo. “Desde ATE decimos que vamos a nacionalizar la protesta del Garrahan. Hemos decidido lanzar un paro nacional en todo el sector de salud”, afirmó Aguiar en declaraciones televisivas, señalando la falta de voluntad del Ejecutivo para resolver el conflicto.
La protesta incluyó una marcha hacia Plaza de Mayo, atravesando las principales arterias del centro porteño, lo que provocó importantes complicaciones en el tránsito.
En paralelo, crecen las denuncias por aprietes y amenazas a los médicos residentes, quienes habían anunciado una movilización al Ministerio de Salud pero finalmente levantaron la huelga. Según informó Norma Lezana, secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) del hospital, los residentes fueron amenazados con perder sus puestos de trabajo si continuaban con las medidas de fuerza.

Alejandro Lipcovich, secretario general de la Junta Interna de ATE en el Garrahan, sostuvo que el conflicto “se va a profundizar” si no hay respuestas concretas. Además, expresó su preocupación por un posible “desmantelamiento del hospital”.
En respuesta, el Ministerio de Salud emitió un comunicado donde calificó las medidas de fuerza como una “extorsión política disfrazada de reclamo”, y sostuvo que perjudican el derecho a la salud de millones de argentinos. “El derecho a la salud de los argentinos no puede ser rehén de intereses políticos y gremiales”, afirmaron.
Mientras el conflicto se agudiza y se extiende a nivel nacional, la incertidumbre crece en el sistema de salud pública, con trabajadores decididos a continuar la lucha y un Gobierno que, por ahora, no muestra señales claras de diálogo.



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