La inflación de mayo podría ubicarse en torno al 1,9%, de acuerdo con un modelo predictivo basado en inteligencia artificial que desarrolla el BBVA Research en Argentina. El dato, publicado por el economista principal de la entidad, Federico Forte, a través de su cuenta de X, representa una proyección histórica: si se confirma el próximo 12 de junio cuando el INDEC difunda el IPC oficial, sería el índice mensual más bajo en casi cinco años, desde julio de 2020, en plena pandemia.
El modelo utilizado por la entidad se basa en algoritmos Random Forest, una técnica de aprendizaje automático no paramétrica que permite detectar relaciones no lineales entre múltiples variables macroeconómicas y la evolución de los precios.
Forte explicó que, a diferencia de las consultoras privadas que suelen realizar relevamientos de precios en supermercados o mediante scraping online, el enfoque del BBVA no releva precios: “No sabemos cuánto está la lechuga en Coto. Nosotros entrenamos un modelo con series históricas desde 1962 para que aprenda a predecir la inflación”.
Entre las variables que alimentan el modelo se encuentran la base monetaria, tasas de interés nominales, tipo de cambio oficial y paralelo, salarios, precios internacionales de commodities como el trigo y el petróleo, reservas internacionales netas y actividad económica.
Uno de los aportes más destacados del modelo es su capacidad para ponderar con mayor peso algunas variables según el contexto. Por ejemplo:
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La brecha cambiaria tiene más peso predictivo cuando supera el 60%.
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El tipo de cambio gana relevancia si las reservas netas del BCRA son cercanas a cero.
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La tasa de interés nominal influye más cuando la inflación previa es elevada.
¿Qué factores explican el freno inflacionario de mayo?
Según Forte, el tipo de cambio “se ha comportado de forma muy tranquila” y “la estabilidad cambiaria es crucial”. A esto se suma una menor inercia inflacionaria, el control monetario “razonablemente bueno” y una leve baja en las tasas nominales de interés.
Aunque reconoció que la desaceleración podría continuar, aclaró que no será lineal: “Si es 1,9% en mayo, no creo que el siguiente mes dé 1,1%, pero lentamente puede ir convergiendo hacia 1,5% y terminar el año cerca de 1%, tranquilamente”.
El BBVA estima que la inflación interanual promedio de 2025 cerraría en torno al 30%, un número impensado hace apenas seis meses.
Distintas consultoras también coinciden en que la inflación de mayo comenzará con un "1". C&T Asesores Económicos y la Fundación Libertad y Progreso calcularon una suba del 1,8%, en línea con el modelo del BBVA.
C&T atribuyó esta desaceleración a la estabilidad del dólar, menor presión impositiva, promociones comerciales (como el Hot Sale) y mejoras logísticas, ya que las lluvias disminuyeron y eso facilitó el abastecimiento.
Eco Go, en tanto, estimó una inflación del 2%, también con tendencia a la baja, a pesar de aumentos puntuales como el rebote de la nafta (+0,2%).
Libertad y Progreso sumó factores estructurales: la consolidación fiscal, la desregulación de sectores clave y la recuperación de cierto equilibrio en el balance del Banco Central.



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