En el norte de Misiones, 200 familias de Pozo Azul viven sin energía eléctrica en pleno siglo XXI. A pesar de organizarse en consorcios y reunir fondos para comprar transformadores, cables y postes —todo lo necesario para el tendido eléctrico—, EMSA no habilita las conexiones. El conflicto de fondo: la falta de regularización de las tierras. “La empresa se corrió de la discusión”, denunció Sebastián Artaza, vecino de la zona, en diálogo con Radio Up.
En sectores como Picada Florida y Picada del Obraje, que forman parte del municipio más joven de la provincia, el acceso a la red eléctrica sigue siendo una promesa incumplida. “No tenemos una cooperativa eléctrica, dependemos de EMSA, y la empresa nos exige que compremos todo: los cables, el transformador, los postes, y aun así no nos conectan. Eso es la normalidad desde siempre”, relató Artaza.
Pozo Azul: EMSA no avanza por tierras sin título
La situación es aún más compleja. Aunque en esas zonas los vecinos ya juntaron el dinero y están listos para avanzar con las instalaciones, la conexión es denegada por una razón estructural: las tierras aún no están regularizadas. “Por más que pagues, no te dan la oportunidad de acceder. Entre los motivos que dan está el conflicto por la tenencia de tierras”, explicó Artaza.

El origen del conflicto se remonta a los años 50, cuando la región fue explotada por empresas forestales como Intercontinental, que luego abandonaron la zona dejando tierras devastadas. Con el tiempo, cientos de familias poblaron esos parajes, cultivaron, construyeron caminos, casas, escuelas, y formaron el pueblo que hoy conocemos como Pozo Azul.
Pero esa historia de esfuerzo choca con una burocracia estatal que nunca regularizó la situación dominial. “El gobierno ha sido colaborador, eso hay que decirlo, pero en este momento podría hacer un esfuerzo más. Necesitamos que regularicen las tierras para que EMSA tenga autorización de brindar el servicio”, reclamó el vecino.

La falta de electricidad no sólo afecta hogares: escuelas satélite, comercios y centros comunitarios también están limitados en su funcionamiento. “Estamos hablando de unas 200 familias directamente afectadas, lo que equivale a más de 600 personas. Y si consideramos toda la zona de Pozo Azul, el problema alcanza a unas mil familias”, detalló Artaza.
Energía electrica: Un reclamo histórico en Pozo Azul
El reclamo vecinal apunta ahora al Poder Legislativo provincial. “Estamos exigiendo una ley de expropiación. Las familias no tienen problema en pagar en 10 años por esas tierras, lo que necesitamos es seguridad jurídica y acceso a los servicios básicos”, afirmó. “Sentimos que la política nos está debiendo una gran respuesta”.
Pozo Azul se transformó en municipio en 2017. Pero desde entonces, denuncian sus habitantes, no recibieron inversiones estructurales significativas. “Necesitamos que la provincia ponga los ojos nuevamente en Pozo Azul y resuelva nuestras carencias estructurales. No podemos seguir viviendo como ciudadanos de segunda”, concluyó.
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Te dejamos la entrevista completa:
https://soundcloud.com/radioup-671297760/sebastian-artaza-vecino-de-1


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