A fines de 2023, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) aprobó por unanimidad el Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios (SACAU), una herramienta destinada a flexibilizar las trayectorias de los estudiantes y responder a los cambios en el perfil del estudiantado. Sin embargo, la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) denuncia demoras que traban su aplicación efectiva.
“Hace más de un año que estamos trabajando para poner en marcha este sistema”, señaló en diálogo con Radio Up Gisela Spasiuk, secretaria general académica de la UNaM. Según explicó, cuatro planes de estudio —dos nuevos y dos reformulados— fueron aprobados por el Consejo Superior en febrero de 2024, pero llevan entre seis y ocho meses esperando la designación de evaluadores por parte de la Secretaría Nacional de Educación.
“El Ministerio de Capital Humano debe asignar evaluadores y emitir la resolución para que podamos instrumentar los nuevos planes, pero seguimos sin respuesta”, reclamó Spasiuk. Y añadió que estos proyectos ya se adaptaron al modelo de créditos académicos previsto por el SACAU.

El miércoles pasado, el propio Ministerio de Capital Humano celebró en redes sociales la transformación académica que impulsa este sistema. “El sistema argentino identificó dificultades, sabemos que se ha ampliado el ingreso a la universidad. Hoy, el 80% de los estudiantes están en universidades públicas y son más de dos millones y medio”, detalló la funcionaria.
Uno de los principales problemas que busca resolver el SACAU es la brecha entre el tiempo teórico y el tiempo real de cursada. “En algunas carreras, el tiempo de permanencia duplica al tiempo ideal. No es que los estudiantes no quieran estudiar, es que la estructura rígida de los planes no se adapta a sus realidades”, explicó Spasiuk.
La funcionaria fue contundente al describir el escenario actual: “Ya no es el estudiante que sale del secundario exclusivamente el perfil mayoritario. Hoy son estudiantes trabajadores, con familia, con otras responsabilidades. Por eso necesitamos planes más abiertos y flexibles”.
Además de mejorar la retención y el egreso, el sistema de créditos permitiría reconocer otras experiencias formativas como becas de investigación, pasantías o materias cursadas en otras universidades, tanto del país como del exterior. “Hoy un becario de Conicet hace investigación durante un año y cuando cursa Metodología, tiene que hacerla igual, como si no supiera nada. Es ridículo duplicar ese esfuerzo”, cuestionó.
Con el nuevo esquema, un estudiante podría cursar una materia en la Universidad Nacional de Córdoba y que le sea reconocida en Posadas, siempre que haya equivalencias de contenido, carga horaria y nivel. “Esto también nos alinea con estándares internacionales y facilita los intercambios, que ya no se miden por horas sino por créditos”, sostuvo Spasiuk.
La extensión del plazo para la implementación general —prorrogado del 1º de julio de 2025 al 1º de enero de 2027— busca dar más tiempo a las universidades para adaptar sus planes. Pero sin el aval del Ministerio, en Misiones el cambio aún no puede arrancar.
“El Consejo Interuniversitario Nacional lo aprobó por unanimidad, pero ahora el cuello de botella está en la gestión nacional. Necesitamos que el Ministerio actúe”, concluyó la secretaria académica.



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