La nueva escalada arancelaria impulsada por Estados Unidos, bajo la órbita del presidente Donald Trump, vuelve a poner en jaque a las exportaciones argentinas. Misiones es una de las provincias más dependientes de un solo producto para sus exportaciones al mercado estadounidense: el té negro.
Aunque en las últimas horas Washington retrocedió con la suba de aranceles para 75 países, Argentina quedó fuera del beneficio por pertenecer a un grupo con menor rango arancelario (10%), lo que implica que las negociaciones continuarán “producto por producto”.
Esta situación coloca al país en una posición incómoda, ya que si bien se mantiene una tasa menor en relación con otros países, representa un aumento respecto de lo que se venía abonando antes de la medida, afectando especialmente a sectores exportadores estratégicos y a varias provincias con vínculos comerciales fuertes con el país norteamericano.
En 2024, Argentina exportó a Estados Unidos por u$s 6.454 millones, lo que representa un 8,1% del total nacional, mientras que importó por u$s 6.226 millones (10,2%). Por primera vez en mucho tiempo, el país logró un superávit comercial con EE.UU., aunque fue apenas de u$s 228 millones, una cifra marginal frente al total.
El impacto será desigual: Chubut, Neuquén y Buenos Aires lideran el ranking de provincias con mayor volumen de exportación a EE.UU., principalmente por ventas de petróleo crudo y naftas. Pero también hay impacto en otras regiones productivas del país.
Misiones aparece en una posición media-baja en cuanto a volumen, pero es una de las provincias más dependientes de un solo producto para sus exportaciones al mercado estadounidense: el té negro.

El caso Misiones: cuando exportar té se vuelve cuesta arriba
En 2024, Misiones exportó u$s 34 millones a Estados Unidos, de los cuales el 53,5% correspondieron a té. Esto significa que más de la mitad de las divisas que ingresan a la provincia por este vínculo dependen exclusivamente de un solo producto, muy sensible a los cambios de política arancelaria.
“Si el arancel sube o las condiciones se endurecen, los pequeños y medianos productores misioneros quedan al borde del abismo. Es un mercado que costó décadas construir”, explicó una fuente del sector tealero local consultada por Radio Up.
Además del volumen, otro dato preocupante es que Estados Unidos representa cerca del 18% de las exportaciones totales de Misiones, una cifra considerable para una provincia cuya economía se apoya fuertemente en la agroindustria.
El problema se agrava si se considera la falta de competitividad estructural: costos logísticos, tipo de cambio, infraestructura precaria y falta de incentivos a la exportación hacen que las barreras arancelarias sean solo una parte del problema.
Sectores clave en otras provincias
La situación se replica en otras regiones con productos igualmente sensibles: el vino mendocino (57% del total exportado a EE.UU.), el arroz formoseño (52%), la carne santafesina (26%), y el azúcar jujeño (69%).

El informe de Politikon Chaco muestra que provincias como Catamarca, San Luis, CABA y Salta exportan mayormente manufacturas de origen industrial, aunque con poca transparencia sobre el detalle de los productos (por secreto estadístico).
Mientras tanto, en el Congreso Nacional y la Cancillería se abre una nueva etapa de gestión diplomática: negociar cada producto, cada sector, cada tasa.
El desafío será evitar que las provincias más expuestas pierdan mercados conquistados con mucho esfuerzo y pocas herramientas. En el caso de Misiones, defender el té es defender miles de empleos rurales y una economía regional clave.



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